Panamá, bajo presión internacional tras las revelaciones de los “Panama Papers”, dijo estar dispuesto a negociar con los países occidentales para endurecer sus prácticas fiscales y limpiar su imagen.

“El llamado que hago a los países de la OCDE es el de regresar a la mesa del diálogo y buscar acuerdos y que no se use esta coyuntura para afectar la imagen de Panamá, porque eso no lo vamos a aceptar”, dijo el presidente panameño, Juan Carlos Varela, el miércoles por la noche.

Desde las primeras revelaciones, el domingo, de la investigación liderada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (Icij), Panamá es objeto de críticas en todo el mundo.

El país centroamericano tiene una legislación favorable a la creación de sociedades en paraísos fiscales, a contracorriente de la tendencia mundial, impulsada por países como Francia, hacia una transparencia fiscal cada vez mayor.

En el punto de mira está el rechazo de Panamá de aplicar el intercambio automático de informaciones fiscales entre países, una medida auspiciada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y que aplican cada vez más estados. “Si hay una mejora en cómo se implementan esos mecanismos, estoy dispuesto a hacerlas”, dijo el presidente panameño.

Por su parte, el comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, destacó el miércoles la “urgencia” de que la Unión Europea elabore una “lista negra” única de paraísos fiscales, con criterios comunes a los 28 miembros del bloque.

Cita

“El llamado que hago a los países de la OCDE es el de regresar a la mesa del diálogo y buscar acuerdos y que no se use esta coyuntura para afectar la imagen de Panamá”. Juan Carlos Varela, presidente panameño.