El papa Francisco ha querido dejar como legado de su Jubileo de la Misericordia, que concluyó el domingo, que los sacerdotes puedan absolver el pecado del aborto, algo que hasta ahora solo podían autorizar los obispos o el mismo pontífice.

Así se lee en la carta apostólica "Misericordia et misera", el documento de conclusión del Jubileo extraordinario que fue publicado este lunes  y en el que el papa da las indicaciones para que los católicos continúen este tiempo de la misericordia, la reconciliación y el perdón.