El papa Francisco arribó a Cuba como misionero de la misericordia, animando a que continúen los procesos de reconciliación y diálogo entre los gobiernos de este país y Estados Unidos.

"Desde hace varios meses, estamos siendo testigos de un acontecimiento que nos llena de esperanza: el proceso de normalización de las relaciones entre dos pueblos, tras años de distanciamiento

Ese proceso, es un signo de la victoria de la cultura del encuentro, del diálogo", expresó el pontífice. Seguido, citó al propio Martí al señalar que esa cultura de diálogo debe ir "por sobre el sistema, muerto para siempre, de dinastías y de grupos". El papa argentino exhortó a ambos países a ser ejemplo de reconciliación para el mundo entero.

Por su parte, Castro agradeció el apoyo de la Santa Sede al diálogo entre los Estados Unidos y Cuba para lograr el restablecimiento de las relaciones diplomáticas. "Ha sido un primer paso en el proceso hacia la normalización de los vínculos entre ambos países, que requerirá resolver problemas y reparar injusticias", expresó el presidente cubano. Asimismo, criticó el bloqueo económico que aún se mantiene. Insistió en que ese método "provoca daños humanos y privaciones a las familias cubanas, es cruel, inmoral e ilegal, debe cesar". También exigió la devolución de la base naval de Guantánamo.

En un aparte con la prensa internacional, el portavoz de prensa del Vaticano, Federico Lombardi, señaló que el Papa Francisco ha mantenido la misma postura que sus antecesores Juan Pablo II y Benedicto XVI respecto al tema del bloqueo. Y manifestó su esperanza de que el diálogo iniciado tenga como consecuencia lógica el  desbloqueo por parte del gobierno estadounidense.

En su discurso, el Papa sostuvo que este país caribeño tiene por vocación natural ser punto de encuentro para los demás países del hemisferio. "Geográficamente, Cuba es un archipiélago que mira hacia todos los caminos, con un valor extraordinario como «llave» entre el norte y el sur, entre el este y el oeste", manifestó.
También resaltó la permanencia durante 80 años de las relaciones entre Cuba y la Santa Sede.

"Renovamos estos lazos de cooperación y amistad para que la Iglesia siga acompañando y alentando al pueblo cubano en sus esperanzas y en sus preocupaciones, con libertad y con los medios necesarios para llevar el anuncio del Reino hasta las periferias existenciales de la sociedad", dijo Francisco, ante oficiales del Gobierno y los obispos de la Iglesia en Cuba.

El pontífice, insistió Lombardi a los medios, habló a todos los cubanos, los que habitan su archipiélago y los dispersos por el mundo. El Papa, que visitará en Santiago el Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, dijo que pedirá la intercesión de la patrona de Cuba para que el país "transite por los caminos de justicia, paz, libertad y reconciliación".