"Las familias no son un problema, son principalmente una oportunidad; una oportunidad que tenemos que cuidar, proteger y acompañar", declaró el papa Francisco en un encuentro con familias cubanas, antes de despedirse de esta isla caribeña para partir a los Estados Unidos.

El recibimiento de las familias fue para el papa es "la frutilla de la torta" en esta visita, que sigue su curso ahora en Washington D.C., Nueva York y Filadelfia. En este último estado clausurará el Encuentro Mundial de las Familias.

"Gracias familias cubanas, gracias cubanos por hacerme sentir todos estos días en familia, por hacerme sentir en casa", exclamó Francisco, recibido or un matrimonio y sus niños.

Escogió el evangelio de las bodas de Caná para su reflexión sobre las familias. La unidad de las familias y su importancia para una conducción social coherente, ha sido tema constante en las prédicas del pontífice argentino. "La familia es escuela de humanidad, que enseña a poner el corazón en las necesidades de los otros", manifestó. "Es en casa donde aprendemos la fraternidad, la solidaridad, el no ser avasalladores", añadió.

Es en la casa donde se enseña a perdonar y transformar la vida. "Sin familia, sin el calor de hogar, la vida se vuelve vacía. A las afueras de la Catedral y del aeropuerto centenares de personas esperaban verle antes de concluir la primera parte de esta jornada en América.