En su primera visita a México, el papa Francisco recorrerá algunos de los rincones del país más afectados por la violencia y la pobreza, enmarcado por un territorio que ha sido azotado por el crimen organizado y la corrupción, coinciden especialistas.

Durante cinco días Francisco celebrará misas en la Basílica de Guadalupe y en el Estado de México, visitará a reos y hablará a los inmigrantes en la fronteriza Ciudad Juárez, además de reunirse con indígenas en Chiapas y con clérigos en Morelia.

“Esta agenda está determinada porque el Papa quiere estar cerca de los que sufren, de los ‘olvidados de la sociedad’, de los inmigrantes. Estos estados representan una gran oportunidad para encontrarse directamente con muchas personas que viven estas situaciones”, señala la doctora Fabiola Saúl Gavito, investigadora de ESDAI de la Universidad Panamericana (UP).

Éste será el primer viaje de Francisco a México, pero el séptimo de un Papa a nuestro país, que recientemente fue sacudido por la desaparición de 43 estudiantes en 2014 y por denuncias de pederastia contra curas de la Iglesia Católica en los últimos años.

Adelantando el tono de sus mensajes, el Papa señaló a inicios de febrero que exhortará a luchar día a día contra la corrupción, el crimen organizado y la trata de personas en el país.

La misa en Ciudad Juárez será pues la oportunidad que el jerarca católico apartó para tener contacto con las familias de los desaparecidos en México, y para conocer de cerca el fenómeno de la inmigración hacia Estados Unidos, dijo el politólogo Nicolás Bonc.

Además se espera que durante su estancia en Chiapas, Francisco visite la tumba de Samuel Ruiz, quien pasó 40 años como obispo de la entidad abogando por los derechos de los indígenas y a quien se le acusó de esgrimir “la teología de la violencia” por apoyar sus reivindicaciones.

Otro de los grandes pendientes de la Iglesia católica en México es la pederastia, por ello se espera que el Papa aluda en sus mensajes a las víctimas de este crimen, después de que el sacerdote Marcial Maciel (fundador de la orden Legionarios de Cristo) protagonizara décadas atrás uno de los peores escándalos sexuales en la historia de dicha institución, señala el analista del catolicismo Bernardo Barranco.

“Si Francisco habla del tema podría ser un aliento para los afectados y también una advertencia a los miembros del clero que supuestamente encubrieron a los sacerdotes pederastas. Esto podría tener una repercusión insospechada al interior del episcopado y de la Iglesia mexicana”, afirmó.

Mientras Jorge Eugenio Traslosheros, titular del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señaló que el Vaticano ha tenido un proceso de maduración por lo que la catolicidad es muy distinta hoy a la que se vivía anteriormente.

El especialista señala que a partir de este proceso surgió el papa Francisco, que busca ser más solidario y cercano a la gente.

Los expertos coincidieron en que sin duda uno de los puntos centrales de esta visita serán los migrantes, otro de los sectores más vulnerables en nuestro territorio.

Prueba de ello es que al encuentro de Francisco con pueblos indígenas en Chiapas se tiene confirmada la presencia de representantes de etnias del país como mazahuas, otomíes, mayas, quetzales, nahuas, mazatecos, kanjobales, purépechas, zapotecos, triquis, cuicatecos, mixtecos, totonacos, mixes, quichés, chontales, choles de Tabasco, tiquisistecas de Tehuantepec, tlapanecas de Tlapa, otomíes del Estado de México, chinantecos, mazatecos y zoques, entre otros.

“Es posible que ustedes se pregunten: ¿Y qué pretende el papa con este viaje? La respuesta es inmediata y sencilla: Deseo ir como misionero de la misericordia y de la paz; encontrarme con ustedes para confesar juntos nuestra fe en Dios y compartir una verdad fundamental en nuestras vidas: que Dios nos quiere mucho, que nos ama con un amor infinito, más allá de nuestros méritos”, manifestó el máximo pontífice en un mensaje difundido una semana antes de su arribo a México.