El segundo debate presidencial de Estados Unidos está causando estragos en la campaña de Donald Trump. La agresividad en sus dichos profundizaron una crisis que ya se había desatado a mitad de la semana pasada, cuando se divulgó un video de Trump en el que fanfarroneaba sobre sus capacidades sobre las mujeres en general.

Según una encuesta realizada por el medio especializado Politico, hecha el día lunes a 2,000 personas de todo el país, un 76 por ciento de los republicanos asegura que el partido está “dividido”.

Esto se suma a las declaraciones hechas por Paul Ryan, el presidente de la Cámara de Representantes, quien hizo un llamado a los congresistas republicanos a enfocarse en sus respectivas campañas para que Clinton no tenga mayoría en el Congreso.

Todas estas son señales de que el “establishment” republicano está asumiendo la idea de que los demócratas gobernarán por al menos cuatro años más, poniendo fin a su relación tormentosa con su candidato presidencial.

La reacción de Donald Trump contra los republicanos “débiles y desleales”

Donald Trump no tardó en arremeter contra su partido, el Republicano, y contra los que no le apoyan, este martes en la mañana a través de Twitter. Una serie de figuras políticas le quitaron su respaldo al candidato después del segundo debate presidencial del domingo, quedándose más solo en la carrera.

Además de criticar a Paul Ryan, a quien calfiicó de “líder débil e ineficiente”, aseguró que “los republicanos desleales son más difíciles que la torcida de Hillary. Vienen de todas partes. No saben cómo ganar. ¡Yo les voy a enseñar!”, aseguró Trump. Y agregó:  “Es muy bueno que me hayan quitado los grilletes, ahora puedo luchar por Estados Unidos como yo quiero”.

Trump, quien alguna vez fue donante de los Clinton, dijo también que “exceptuando el caso de Bernie Sanders, los demócratas han demostrado siempre ser mucho más leales que los republicanos”.