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El Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera, firmado el pasado jueves 23 de junio en Cuba, se resumen en los siguientes puntos:

•    Primero: “Reforma Rural Integral”, que contribuirá a la transformación estructural del campo, cerrando las brechas entre el campo y la ciudad y creando condiciones de bienestar y buen vivir para la población rural.

•    Segundo: Ampliación y profundización de la democracia en cuanto implicará la dejación de las armas y la proscripción de la violencia como método de acción política.

•    Tercero: “Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo y la Dejación de las Armas”, que tiene como objetivo la terminación definitiva de las acciones ofensivas entre la Fuerza Pública y las FARC, que se reincorporará a la vida civil –en lo económico, lo social y lo político-de acuerdo con sus intereses.

•    Cuarto: Encontrar una solución definitiva al problema de las drogas ilícitas, incluyendo los cultivos de uso ilícito y la producción y comercialización de drogas ilícitas.

•    Quinto: Crear el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, que contribuye a la lucha contra la impunidad combinando mecanismos judiciales que permiten la investigación y sanción de las graves violaciones a los derechos humanos. 

    Sexto: “Comisión de implementación, seguimiento y verificación del Acuerdo Final de Paz y de resolución de diferencias”, integrada por representantes del Gobierno Nacional y de las FARC, con el fin de dar seguimiento a los componentes del Acuerdo  y verificar su cumplimiento.

Los colombianos tienen en sus manos una decisión que marcará el curso de su historia. Este 2 de octubre le dirán al mundo, mediante un plebiscito, si quieren una Colombia más alejada de la guerra y más cerca de la paz o si prefieren que el conflicto armado en el que están sumidos desde hace más de 50 años continúe.

En República Dominicana hay unos 8,050 colombianos con un estatus migratorio regularizado. De estos, solo 1,773 pueden sufragar por el Sí o el No al acuerdo de paz que firmó en junio pasado el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).  La convocatoria es también para ellos.

“¿Apoya usted el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera?” es la pregunta a la que tendrán que responder durante estas votaciones el día 2 de octubre, que en la Embajada de Colombia en República Dominicana se realizarán a partir de las 8:00 de la mañana hasta las 4:00 de la tarde.

“Son unas elecciones donde la gente podrá aprobar o no el acuerdo de paz. Es un plebiscito que busca, de alguna u otra manera, que los ciudadanos tengan la oportunidad de expresar su opinión sobre el proceso de paz”, expresa en declaraciones a Metro el embajador de Colombia en República Dominicana, José Antonio Segebre.

Que se acerquen a la embajada, que participen, que expresen su deseo, pero también que se empapen de lo que contiene este documento por la paz, colgado en el portal de la entidad, para sufragar de manera consciente. Esta es la invitación que expresa el diplomático, quien resalta que los colombianos con cédula otorgada en los últimos cuatro meses por la Embajada están en condición de votar y los que no, se pueden acercar al organismo para de alguna forma –posiblemente como observadores o jurado– participar del proceso.

En este “Plebiscito por la Paz”, en República Dominicana habrá cuatro mesas de votación y 16 jurados, cuatro en cada una.

El “SÍ” se impone

Si el Plebiscito por la Paz fuera hoy, un 72 % de los colombianos apoyaría el acuerdo de paz firmado en La Habana, mientras que un 28 % no lo apoyaría.  Este dato es el resultado de la primera encuesta de intención de voto realizada por la firma Ipsos-Napoleón Franco para la alianza de RCN Televisión, RCN Radio, La FM y revista Semana.

Para este estudio fueron encuestadas 1,500 personas. Un 80 % dijo que su decisión de votar era definitiva; sin embargo, un 20 % dijo que su intención de sufragar no era un hecho definitivo.
Pese a este alto nivel de intención de participar en el plebiscito solo un 15 % de los votantes se siente “muy enterado” de lo que contiene este acuerdo de paz que pretende poner fin al conflicto armado que en sus más de 50 años de duración ha dejado alrededor de 200 mil muertos.

El expresidente Álvaro Uribe va por el No

Y aunque parezca extraño, hay algunos que se niegan a aceptar este acuerdo de paz. Entre ellos el expresidente Álvaro Uribe, entrevistado por el periódico El País, quien afirma que su apoyo al “No” no significa que no quiera la paz para Colombia sino que, aunque quiere que las FARC entreguen las armas, le preocupa que pasado el plebiscito continúen armadas.

“Los que apoyamos el No queremos la paz tanto como los del Sí, lo que pasa es que tenemos una manera diferente de verla. El segundo problema es que la pregunta induce, no es neutra. Le hace pensar al ciudadano que la única manera de que haya paz es a través de aprobar esos textos”, critica el exmandatario, quien cree necesaria la mención de los mentores del acuerdo –el gobierno colombiano y las Farc–en la pregunta a formular.

Uribe se pregunta además, “¿por qué allá es válido impedir que quienes han estado en crímenes de terrorismo sean elegidos y por qué nosotros tenemos que crearle esos riesgos a esta democracia?”, en referencia a la posibilidad establecida en el acuerdo de que las Farc tengan garantizados curules en el Congreso.

FARC al Parlamento

Textualmente, en el acápite “Poner fin a la guerra”, el acuerdo de paz establece que “los excombatientes, ya sin armas, podrán participar en política, en democracia. Para las elecciones de 2018 y 2022 podrán, sino alcanzan el umbral, acceder a cinco curules en el Senado y cinco en la Cámara de Representantes”. Esa cuota está garantizada para esos dos períodos y luego tendrán que ganar las posiciones en plena competencia.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) ocupan 242 municipios agrupados en 14 regiones donde vive más del 12 % de la población colombiana. El Ejército de Liberación Nacional (ELN) opera en 99 municipios ubicados en 7 regiones del país.

La primera guerrilla agrupa a casi 10 mil paramilitares y la segunda a cerca de dos mil, según la prensa colombiana.

Según estas fuentes, con su división en Colombia, se inscribieron en esta lista por el No ante el Consejo Nacional Electoral (CNE), comités agregados por el partido del Centro Democrático en vocería de Oscar Iván Zuluaga; otro por el Movimiento Libres. Un tercero por el exsenador Juan Carlos Vélez Uribe, que va en la línea del Centro Democrático; y el cuarto comité por el No fue inscrito por el Centro de Pensamiento Primero Colombia, que es una organización sin ánimo de lucro que tiene como objetivo consolidar las propuestas del expresidente Álvaro Uribe Vélez.

Durante este proceso electoral los colombianos tuvieron la oportunidad de agruparse, con un mínimo de tres personas y un máximo de nueve, en las campañas por el Sí o por el No. Cada uno pudo elaborar un nombre, un logo y un eslogan, colocar promociones a través de los medios de comunicación, realizar marchas y colocar fotos en diferentes espacios públicos.

Quienes estén constituidos por el Sí o por el No tendrán la oportunidad de ser testigos electorales durante el referido Plebiscito por la Paz.

¿Cómo reparar a tantas víctimas a través de este acuerdo?

Cuestionada sobre cómo van a reponer a través de este acuerdo a tantas víctimas generadas a partir de este conflicto armado, la encargada de Funciones Consulares de la embajada de Colombia en República Dominicana, Yasmin Serrada, afirma que la Ley de Víctimas (1448 del 2011), con sus pilares “justicia, verdad, reparación y no repetición”, tiene un papel fundamental en este proceso en búsqueda de la paz.
“Muchas víctimas quieren ser reparadas, otras solo quieren ser escuchadas. Son diferentes víctimas, por mutilación, desalojo forzado; pero es la víctima quien escoge cómo quiere ser reparado”, cuenta Serrada, quien habla además de la importancia del restablecimiento psicológico de los afectados por la guerra.
La consulta se refiere también a los casos vinculados a terrenos. “Hay quienes dicen yo perdí mi tierra y quiero una devolución. El Gobierno hace una investigación para ver si es cierto que esa persona fue desplazada de su tierra en tal municipio. Cuando se comprueba, el Gobierno empieza a darle su tierra, su dinero o su reparación”, explica.

Las víctimas que solo quieren contar lo que les pasó y dejarlo plasmado en algún material escrito, también tendrán la oportunidad de hacerlo y el material formará parte del Centro de la Memoria Histórica del Conflicto Armado, con el fin de no volver a repetir este momento de dolor y derramamiento de sangre en la historia colombiana.

Con el pilar sobre la verdad se intentará crear una sola versión de los acontecimientos. “La idea es cruzar las historias para instaurar una verdad. La idea es esclarecer lo que sucedió en ciertos hechos dolorosos para el país para que pueda haber esa reparación, para que se puedan sentar víctima y victimario a perdonarse”, subraya.

Velarán por el cumplimiento de este acuerdo, además de delegados del gobierno colombiano y de las Farc, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y los países Noruega, Venezuela, Cuba y Chile.
La guerra durante los últimos 52 años le costó al gobierno colombiano aproximadamente 179 mil millones de dólares. Así lo plantea el exviceministro Diego Otero en una investigación difundida, entre otros medios, por Telesur y la revista Semana.

Con este monto, las autoridades de este país, posiblemente, podrían invertir más en agricultura, educación y combate al narcotráfico, uno de los grande  males que azotan a esta nación de Suramérica.

Población

8,050 Colombianos con un estatus migratorio regularizado en República Dominicana. Las autoridades de ambos países estiman un total general de 10,100 colombianos en el país.

Votaría por el Sí

72 % Colombianos que apoyaría el acuerdo Si el “Plebiscito por la Paz” fuera hoy, según una encuesta realizada por la firma Ipsos-Napoleón Franco para la alianza de RCN Televisión, RCN Radio, La FM y revista Semana.

Convocatoria

“Son unas elecciones donde la gente podrá aprobar o no el acuerdo de paz. Es un plebiscito que busca, de alguna u otra manera, que los ciudadanos tengan la oportunidad de expresar su opinión sobre el proceso de paz”. José Antonio Segebre Berardinelli, embajador de Colombia en República Dominicana.

Reparación y no repetición

“Muchas víctimas –de la guerra– quieren ser reparadas, otras solo quieren ser escuchadas”.  
Yasmin Eliana Serrada Bautista, Encargada de Funciones Consulares, embajada de Colombia en República Dominicana.