Pedro Sánchez renunció el sábado como secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) luego de que el Comité Federal de la colectividad rechazara su propuesta de celebrar unas elecciones primarias y un congreso extraordinario.

La dimisión de Sánchez dará paso a la instauración de una comisión cuyo único objetivo será gestionar de forma interina el partido hasta que un congreso renueve los órganos de dirección del PSOE.

El secretario general, que perdió la votación por 133 votos frente a 107, anunció personalmente su renuncia y pidió unidad en el partido.

“Para mí ha sido un orgullo, y presento mi dimisión. Ha sido un honor”, dijo Sánzchez tras concretarse su derrota.

“Espero todo el acierto del mundo. Y agradeceros en nombre de la ejecutiva el trabajo que habéis realizado. Esta ejecutiva servirá de manera leal. Es un orgullo ser militante del PSOE”, sentenció.

El sector crítico de los socialistas españoles intentó primero presentar una moción de censura contra Sánchez, pero la mesa del Comité Federal, órgano directivo entre congresos, rechazó las firmas por razones estatutarias.

La dimisión del líder de la Oposición se produce en medio de una seria crisis institucional en España, cuyo Gobierno está en funciones desde hace más de nueves meses.

Varios representantes del sector crítico que ha derrotado a Sánchez se han declarado partidarios de que el PSOE se abstenga en el Parlamento durante una nueva sesión de investidura del presidente en funciones, el conservador Mariano Rajoy, para que pueda formar Gobierno.