El presidente de México, Enrique Peña Nieto, se reunió hoy con familiares de los ocho turistas fallecidos en un ataque de las fuerzas de seguridad egipcias el pasado domingo y les prometió ayuda consular y legal para repatriar sus restos.

"En reunión privada, el titular del Ejecutivo les reiteró sus condolencias y les ratificó la voluntad del Gobierno de prestar todo el apoyo y la asistencia consular, legal y administrativa en el proceso de repatriación de sus familiares fallecidos", detalló Presidencia en un boletín.

Durante el encuentro, celebrado en la residencia oficial de Los Pinos, Peña Nieto prometió a los deudos que "se hará todo lo necesario para que este proceso concluya a la brevedad".

Además, les manifestó que el Gobierno ha pedido a Egipto "las garantías necesarias para que las víctimas y sus familiares reciban la reparación integral del daño conforme a los estándares internacionales aplicables".

El encuentro se produjo tras el arribo hoy día al aeropuerto de la Ciudad de México de los seis supervivientes y de los familiares de las víctimas a bordo del avión presidencial.

Llegaron junto con la canciller del país, Claudia Ruiz Massieu, quien viajó a Egipto a principios de la semana para gestionar de cerca la repatriación.

Los seis sobrevivientes presentan un estado de salud "delicado, pero estable" tras el ataque aéreo padecido en el desierto occidental egipcio, detalló la secretaria de Salud, Mercedes Juan.

Fueron trasladados al Instituto Nacional de Rehabilitación, ubicado en la capital, donde serán atendidos de heridas en la piel, lesiones del aparato respiratorio, fracturas en diferentes partes del cuerpo y quemaduras.

El 13 de septiembre los turistas fueron atacados por el Ejército y la Policía egipcia cuando se hallaban cerca del oasis de Bahareya, en el desierto occidental de Egipto, a unas 180 millas de El Cairo.

En el incidente, atribuido a un error de las fuerzas egipcias que los confundieron con un grupo terrorista, fallecieron también cuatro trabajadores egipcios.