Considera que los empleados dominicanos no solo le tienen miedo a los empleadores, sino que también están desinformados.

¿Cómo describe la clase trabajadora dominicana?

Los trabajadores ocupan un lugar vital para el desarrollo de la sociedad. Lo que a nosotros nos molesta es que ese aporte no se aprecia en la medida en que debe hacerse.

En este país se quiere siempre proteger el aporte del capital, pero no se quiere tomar en cuenta el aporte que hace el trabajador desde su capacidad intelectual o desde su aporte físico.

Se habla de un 14 % de desempleo. Cuando esto se aplica a los jóvenes, no es 14 % sino 30 %. Y cuando uno trata de estimular la necesidad de crear empleos para los jóvenes, lo que le piden a uno es permitir una modificación del Código donde ellos –los empresarios–  no le reconozcan los salarios mínimos a los jóvenes. Piden, por ejemplo, que para contratarlo acepte el 50 % del salario mínimo que se paga.

Esa es la respuesta del sector empresarial; que el joven no tenga derecho al Sistema de Seguridad Social Dominicano. También que no tenga derecho a acumular antigüedad, hasta dos años después de haber estado en una función.

Nosotros consideramos que esa actitud no enseña al joven a valorar el trabajo. Si usted a un joven lo contrata en condiciones como esas, el joven en lugar de sentir amor por el trabajo, y verlo como una fuente de realización personal y de crecimiento, lo que va a verlo es con desprecio y no lo valorará cómo se debe.  

¿Cuáles son los conflictos más comunes entre el empleador y el empleado?

La violación salarial, es decir, el no pagarles ni los salarios mínimos ni las vacaciones. La violación a la libertad sindical; los empresarios se niegan a reconocer el derecho a la sindicalización. El no reconocimiento a la posibilidad de la negociación colectiva y la violación a las normas de higiene y salud.

¿En qué consiste la libertad sindical?

Si el trabajador se organiza está en un mejor equilibrio para hacer frente al empresario. Para eso son los sindicatos.

Hay sindicatos individuales y colectivos, de muchas empresas que son de una misma rama. Ellos se aglutinan en federaciones de salud, de economía, de alimentos, etc. En una mesa de discusión tratan de buscarle salida a cada tema sabiendo que el escenario de cada institución es distinto. Algunos, aunque pocos, han logrado conquistar su derecho a la sindicalización. Ahora bien, quien no forma parte de un sindicato posiblemente no tenga más alternativa que contener su reclamo.

Nos encontramos con personas que las cancelan por reunirse y conformar un sindicato, y los jueces en los tribunales fallan en contra de ese trabajador que decide organizarse.

¿Cuáles podrían ser las sanciones para el empleador que viola leyes del Código Laboral?

Las sanciones varían dependiendo del tipo de violación; van desde cinco a diez salarios mínimos. Por el violar el derecho a la libertad sindical una empresa puede ser sancionada al pago de 10 salarios mínimos. Si viola la Ley de Seguridad Social puede ser condenada al pago de dos salarios mínimos.

Muchas veces hay empresas que se arriesgan, porque piensan que el tipo de sanción no les va afectar demasiado.

Hay empresas con más de diez expedientes acumulados. Empresas a las que no les importa que su nombre sea cada día piedra de escándalo en un tribunal. Violan la Ley y lo hacen sistemáticamente. Sin embargo, hay que reconocer que  en el país tenemos empresas muy responsables, que son modelos y no se quedan con el derecho de nadie.

Nosotros a algunas empresas, por su historial, les llamamos “empresas delincuentes” porque no les importa estar siempre metidos en un tribunal.

¿Tienen los empleados miedo o están desinformados?

Yo creo que hay las dos cosas. Hay muchas personas desinformadas. Me encuentro frecuentemente con gente que cuestionan a uno sobre si una trabajadora doméstica tiene o no derecho a que se le aplique el Código Laboral.

Los reclamos caducan a los 60 días, entonces, si el empleado no lo hace a tiempo perderá lo que podría ganar. Muchas veces las personas por mantener el empleo no se atreven a quejarse. Hay ignorancia; hay temor en ocasiones. Lo que se piensa siempre es que un desahucio cambia la vida de las personas.
Amanece un día cualquiera y la empresa le dice al empleado “hemos decidido prescindir de sus servicios”.

Esas personas entienden que el mundo le cambia porque este país no tiene las suficientes fuentes de empleo.  

Muchos, aunque tengan preparación media o mínima, no encuentran trabajo. Buscan allí, buscan allá, pero no encuentran colocación. Por eso  van a parar al trabajo informal por no encontrar colocación.

La gente acude a hacer trabajos por cuenta propia porque no van a dejar morir a su familia. Tienen que buscar una forma de cumplir la responsabilidad que tienen.

¿Cómo evalúa la labor del Ministerio de Trabajo?

Presupuestariamente, el Ministerio de Trabajo es como la cenicienta del Gobierno, al punto que su presupuesto en los últimos 20 años, prácticamente no ha sufrido grandes modificaciones. Es un presupuesto que se mantiene estancado.

Por eso la cantidad de inspectores que tiene el Ministerio asignado, no son suficientes para cubrir las unidades productivas. Aunque quieran, no pueden cubrir el terreno que les corresponde.

Creemos que de alguna forma el ministerio cumple un papel administrativo. A veces este organismo no tiene la suficiente capacidad técnica para preparar un expediente; muchas veces estos, los expedientes, no reúnen las condiciones.

¿Cuál es la función de la Confederación Nacional de Unidad Sindical? ¿Qué cantidad de trabajadores reciben?

Muchas veces va un trabajador, van diez, van 20, porque han cometido contra ellos las mismas violaciones. Con frecuencia cierran una empresa y hacen despidos masivos; hay que evitar que los empresarios se vayan sin dar las prestaciones a ese trabajador.

Tenemos siempre que ofrecer servicios de abogados. Por lo general el trabajador no tiene con qué contratar un abogado. Tenemos un grupo de abogados que recibe al trabajador, lo orienta y le prepara sus expedientes. Ese grupo de profesionales incluso a la hora de cobrar por sus servicios, no lo hace como un abogado común y corriente.  

Hay quienes por la cantidad de recursos tienen que resignarse incluso a perder los derechos que poseen. No tienen forma de hacerlo. Esa función la cumple el departamento legal que tenemos nosotros para esos fines.

El patrono tiene personas técnicas que también lo asesora en términos de salario; personas que se educan y se entrenan para defender los derechos del empleador. Así mismo el trabajador tiene que tener de su lado gente que tenga capacidad.

Aunque el trabajador no pueda pagar, puede tener las informaciones que tiene el empleador.

A veces el trabajador no conoce la técnica de cómo llevar un reclamo, y entonces el sindicato tiene que encaminar al trabajador.

Esos reclamos del trabajador, ¿tienen resultados en los tribunales?

Afortunadamente, los fallos de los jueces en su mayoría favorecen al trabajador; cuando se trata de prestaciones laborales, por ejemplo.

El empleado, si perdió el trabajo y no consigue sus prestaciones, no tiene a dónde acudir. Se muere de hambre porque el trabajador vive de lo que produce diariamente. En la mayoría de casos, que son de prestaciones, la sentencia favorable es para el trabajador.