De acuerdo con una encuesta de Ipsos difundida por el diario El Comercio, la hija del condenado expresidente peruano Alberto Fujimori, Keiko, de Fuerza Popular (derecha), alcanza un 30% del apoyo ciudadano, tres puntos porcentuales menos que en la consulta de enero. Mientras que el economista Julio Guzmán, de Todos por el Perú (centro), confirma su salto en las preferencias y anota un 18%, un alza de 13 puntos porcentuales.

Fujimori mantiene el voto cautivo que heredó de su progenitor, condenado por crímenes de corrupción y contra los derechos humanos, y busca mayor apoyo, distanciándose de la influencia y los delitos cometidos durante el gobierno de su padre. Una tarea que, según analistas, le será difícil de conseguir porque en él radica su fortaleza.

Guzmán saltó de las redes sociales a las calles y luego al segundo lugar de las encuestas, convirtiéndose en el aparente outsider de la contienda, capitalizando el hartazgo ciudadano frente a los partidos tradicionales. Sin embargo, su candidatura ha sido declarada inadmisible y tiene que subsanar con premura observaciones administrativas en su inscripción, si quiere seguir en contienda.

Según las leyes peruanas, para ganar en primera vuelta se requiere la mitad más uno de los votos. El actual escenario llevaría a una segunda ronda, donde Fujimori obtendría 45% y Guzmán 43%, un empate técnico, según Ipsos.