El candidato del partido Peruanos por el Kambio (PPK) obtenía el 50.32 % de los votos frente al 49.68 % de la aspirante de Fuerza Popular (FP), con el 92.6 % de las actas escrutadas, según los últimos resultados difundidos por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe).

El jefe de la Onpe, Mariano Cucho, remarcó la necesidad de esperar el resultado final con calma y prudencia, y aclaró que falta incorporar las actas de votos emitidos en el extranjero y de las provincias más alejadas.

Teniendo en cuenta que  hace un mes atrás los sondeos indicaban que Keiko Fujimori  iba a ser la próxima presidenta, que  lideró  la primera vuelta, llevaba ventaja en las intenciones de voto de la segunda, y que  Kuczynski  sacó 21.01 %, estos resultados, en opinión del analista internacional Pablo Jofré, marcan una tendencia  que demuestra que la última semana fue decisiva,  en la que la presión política, la influencia de los medios de comunicación y los llamados políticos a enfrentar al fujimorismo fueron volcando esta intención de voto.

Según el analista, el punto de vista de opiniones de políticos como Verónika Mendoza, como la de Mario Vargas Llosa, que defendía votar a cualquiera menos a Keiko, sumado a que gran parte de los candidatos presidenciales pasaron de estar al margen a decantarse en detener el fujimorismo y a la propia campaña de movilización de “Keiko no va”, que salió semana a semana a las calles de las principales ciudades del Perú, “fueron  marcando una impronta desde el punto de vista político y comunicacional”.

En caso de que la victoria de Kuczynski se confirme, éste tendrá que buscar consensos con un Congreso de mayoría absoluta fujimorista –73 de 130 representantes– y donde sólo 18 legisladores pertenecen a sus filas.

“Esto  implica  establecer una política de alianzas, en un complicado  panorama político peruano porque estas elecciones tan disputadas entre dos polos que llegan con una mínima diferencia, implica también mostrar que a diferencia de lo que opinan algunos analistas no es un Perú dividido, ya que los dos partidos son bastante cercanos, económica e ideológicamente, basado en  un modelo neoliberal. Por tanto, cuando hablan de división del Perú es una división de votos, pero desde el punto de vista del escrutinio, aunque indudablemente va a ser una política presidencial bastante similar a la que haría Keiko”, señala Jofré.

“Aquí parece que se ha optado por un mal menor”, añade.

En caso de que se confirme su derrota supondría su segundo intento fallido de ganar la presidencia, que según el analista internacional, se debe a que no ha logrado despegarse de la figura de su padre, en temas relacionados con la corrupción, en temas de derechos humanos. Fue primera dama durante su gobierno y “eso, le ha jugado en contra”, afirma.