Estudiantes del distrito municipal Tireo en Constanza y representantes de la Iglesia católica y de organizaciones sociales marcharon ayer para pedir a las autoridades que enfrenten la destrucción del principal río de la comunidad.

El movimiento Salvemos el Río Tireo, liderado por profesionales de distintas áreas y residentes en el valle, busca que el Gobierno haga cumplir la ley ambiental y, al mismo tiempo, concienciar a los ciudadanos sobre el peligro de que termine de desaparecer una fuente de agua para todos.

Los profesionales de Tireo, entre los que figuran el agrónomo José Eduardo Martínez, el contador Yoelvi Durán, el periodista Panky Corcino, el universitario Paúl Guerra, el profesional de la Administración Tomás Abreu Guerra y el docente de la UASD Rafael Páez, acompañan a los jóvenes estudiantes del municipio en la gestación de la iniciativa, conscientes de los problemas ambientales de la zona de Constanza.

Paúl Guerra, estudiante de Medicina del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), recuerda que ya el Ministerio de Medio Ambiente tiene conocimiento de la gravedad de la situación de la zona, que, entre 2005 y 2015 extendió su frontera agrícola en cerca de un 20%.

“Queremos que la gente de Tireo, la gente de Constanza, los turistas que nos visitan en la zona y todo el país sepan que no es un problema de nosotros en Tireo; este es un problema de todos e incluso de la isla de Santo Domingo, porque los recursos hídricos de Tireo son de todos”, sostuvo Guerra.

Recordó que el afluente sostiene la agricultura del valle y es el afluente principal de la presa Pinalito, que aporta energía al sistema eléctrico y agua para los cultivos de la provincia Monseñor Nouel.

“Que nuestro pueblo y nuestro país se sume a este movimiento y que fotografíe la cuenca y suba las imágenes a Twitter citando a @RíoTireo, con las etiquetas #AguaDeTodos y #RíoTireo, porque tenemos que ayudar a Medio Ambiente a tener presente este problema”, dijo Guerra, al motivar a la marcha que se realizó este domingo en Tireo.