La Orden de Abogados de Brasil sostuvo que los ministros nombrados por el presidente interino, Michel Temer, que están bajo sospecha de corrupción deben dejar sus cargos, pues su nombramiento “contraría los anhelos de la sociedad”.

El presidente de la Orden de Abogados, Claudio Lamachia, señaló que “aquellos investigados no pueden ser ministros de Estado”, ya que eso “amenaza la posibilidad de que Brasil transite por mejores rumbos”.

Temer anunció su gabinete el pasado jueves, el mismo día que asumió el poder en lugar de Dilma Rousseff, suspendida al menos por 180 días por el Senado, que decidió iniciar un juicio político en su contra que puede llevar a su destitución.

Entre los ministros nombrados por Temer figura Romero Jucá, nuevo titular de Planificación, contra quien la Corte Suprema abrió hace unos meses una investigación por sus supuestos vínculos con la red de corrupción que operó en la estatal Petrobras.

Asimismo, los nuevos titulares de Turismo, Henrique Eduardo Alves, y del Ministerio de la Secretaría, Geddel Vieira Lima, han sido citados por algunos delatores del escándalo en la petrolera como supuestos beneficiarios de la trama, aunque los tribunales aún no han abierto ningún proceso contra ellos.

Según Lamachia, el nuevo Gobierno “precisa ser un ejemplo ético para atender las ansias de la sociedad y validar su legitimidad”, por lo que esa entidad “exigirá que, diferentemente de lo anunciado, el nuevo gabinete sea compuesto por personas sobre las cuales no pesen dudas”.

La Orden de Abogados fue una de las instituciones que apoyó el proceso que ha desalojado temporalmente del poder a Rousseff, quien puede recuperar el cargo en caso de ser absuelta en el juicio político que enfrentará en el Senado.

No obstante, si la Cámara alta se inclina por su destitución, Temer deberá completar el mandato y entregar el poder el 1 de enero de 2019 a quien gane las elecciones presidenciales previstas para octubre de 2018.