A diferencia de las administraciones anteriores, que estaban dispuestas a hacer compromisos o gastar recursos estadounidenses para crear acuerdos globales y apuntalar a sus aliados, Trump planea negociar cada acuerdo a la mejor ventaja de Estados Unidos.

Esto significa que los convenios colectivos que tienen como objetivo extender ampliamente los beneficios serán resistidos o descartados.

Los acuerdos comerciales multilaterales, en los que todos están de acuerdo de seguir las mismas reglas para el bien común, son exactamente el tipo de tratos que Trump desea evitar, porque piensa que puede negociar mejores acuerdos para Estados Unidos negociando con los países uno por uno.

Así que es de esperar que Trump abandone o evite el TPP, que trate de renegociar elementos del TLCAN, y que evite en general cualquier acuerdo internacional que el equipo de Trump vea como costoso para los EE.UU.