El catedrático de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Ramón Rosario Cocco, planteó varias soluciones viables, efectivas y satisfactorias dirigidas a resolver la actual crisis que mantiene en huelga a los profesores de la alta casa de estudio.

El profesor propone el reinicio inmediato de la Docencia y el Aumento Salarial del 10% efectivo desde el primero de Enero del 2016, proveniente de una proporción provisional de los Recursos Internos producidos por la UASD, por concepto de Inscripción, Reinscripción, Maestrías, Monográficos y otros Servicios Cotidianos.

También plantea solicitar al Ministerio de Educación (MINERD) y de Educación, Ciencia y Tecnología, (MESCYT), contratos por 45 millones  de pesos mensuales, para que la UASD imparta Maestrías, Especialidades, Diplomados y otros cursos, a profesionales, estudiantes y profesores de las Escuelas Públicas, que son Becados por dichas Instituciones para cursar estos estudios  de Post Grado y Educación Continua, en el Extranjero y dentro del país.

“Está iniciativa permite el aumento de otro 15 por ciento entre Febrero a Marzo del 2016 y no afecta los presupuestos de Educación  Superior (MESCYT), y del Ministerio de Educación  (MINERD)”, dijo el docente de la Escuela de Comunicación Social de la UASD Rosario Cocco, quien considera que de ambas instituciones provienen miles de millones de pesos en Becas otorgadas a la población, para cursar maestrías y otros cursos en el país y el extranjero, como parte de sus programas, gastos e inversiones normales, más importantes cada año.

Según el profesor, la UASD puede ser contratada y disponer de los profesores, para impartir los cursos de Inglés por Inmersión para Bachilleres e incluso, extender estos cursos en favor de los estudiantes de secundaria y Educación Media, dando así más apoyo a la juventud, al tiempo de proporcionar miles de empleos a educadores graduados y a nivel de término.  

“Está claro que no estamos pidiendo, sino ofreciendo un servicio cualificado a los Becados de la MESCYT y del MINERD, que solo pagarán a la UASD, parte de los millonarios recursos, con que contratan a las Entidades Nacionales y Extranjeras, que imparten la docencia a dichos Becados”, subraya Cocco, quien señala que la UASD forma cerca de 30 mil estudiantes de Magisterio, quienes son más del 90 por ciento de los maestros que demanda Educación Pública Nacional, por lo cual, el Ministerio Nacional de Educación, tiene el deber de subvencionar a la UASD, con una partida especial considerable, pues esta carga solita, con gran cantidad de los Estudiantes de Pedagogía que  urgentemente, necesita el país.

Entre otras propuesta

  • Gobierno Central puede disponer de los 60 millones mensuales, que entregaba a la UASD en el 2015, fuera del presupuesto de la UASD el año pasado, de los fondos asignados a la Presidencia de la República, lo cual es totalmente posible.
  • Comprometer a los líderes de los Partidos Políticos para pactar  acuerdos, discutidos con sus Diputados y Senadores, para que se comprometan a un aumento presupuestal en favor de la UASD, en el Presupuesto Complementario de Julio - Agosto 2016, con lo cual se incrementa en otro 10%, el salario  de los profesores y empleados de la UASD y se cubren otras necesidades  de la institución.

Este es un pacto interinstitucional de la UASD, el Gobierno, Partidos Políticos y los Legisladores del País, para socorrer  y proteger la más antigua Universidad del Continente Americano.

  • Aumento significativo de la Asignación Presupuestal a la UASD, en el Presupuesto General de la Nación del 2017, que incluya el incremento del 15% del salario para profesores y empleados, activos y jubilados, para completar el ciclo acumulativo, paulatino y progresivo del 50%, que estamos planteando y justificando con identificación de fuentes de recursos de sustentación, de forma escalonada, para beneficio de la UASD, profesores, empleados, estudiantes, el pueblo y la nación en general, con lo cual, luego de pactado y aplicado gradualmente en el calendario acordado, volvemos a clases de inmediato, superando una crisis que puede ser muy dañina  para la UASD y el país, por demandas tan justas, como necesarias, urgentes e inaplazables.