El popular dicho “sol, arena y playa”, en la costa de Boca Chica, ha sido sustituido por “sol, arena y algas”. Y es que al llegar a este popular balneario los sargazos son los primeros en dar la bienvenida, acompañados de un hedor insoportable, la contaminación y un panorama de negocios solitarios.

El azul de las aguas y las acostumbradas olas han sido sustituidos por este género marino, que se aferra a las orillas, formando una especie de alfombra e impidiendo el baño de quienes dejan sus hogares para tomar allí un poco de sol y compartir en familia.

La impresión de muchos bañistas ha sido decepcionante, la hermosura de las saladas aguas ha cambiado a un color marrón y un olor putrefacto, que los obliga a abandonar el lugar de inmediato.

Ventas han disminuido

Los propietarios de los comercios informales también han sido afectados por la invasión de algas. Ronny Sosa, encargado de uno de los negocios de comida, manifestó que “las ventas han bajado entre un 90 y un 95 por ciento, no se está vendiendo nada, la gente desde que ve la playa se va”; mientras que Reinaldo de los Santos dijo que llevan dos días sin recibir la cantidad de usuarios que acostumbran a visitar el lugar, 30 kilómetros al este de la capital.

Los sargazos no solo han afectado a pequeños comerciantes, sino también a pescadores independientes. Miguel Antonio Melenciano dijo que es imposible pescar ahí; “yo tengo como tres días que no consigo nada”, aseguró. Mientras que el buzo Luis de la Rosa dijo que el cúmulo de estas algas le dificulta la visión, durante la realización de su deporte acuático.

Jornada de Limpieza

Desesperados por la inasistencia de los bañistas y la baja en las ventas, los dueños de comercios han emprendido una jornada de limpieza, utilizando pedazos de tablas, palas, rastrillos y mallas ciclónicas para intentar sacar estas plantas de las aguas, pero es como si nadaran contra corriente, pues mientras más sacan, más algas llegan a las orillas.

Hoteles

Los turistas internos también se han visto afectados por estos hongos marinos; muchos bañistas han cambiado las rutas debido a que es imposible realizar sus actividades de ocio con las playas en estas condiciones.

Las algas no solo han llegado a la playa de Boca Chica, sino que también están afectando a Juan Dolio, La Romana y Punta Cana.

Sin embargo, el vicepresidente de la Asociación Nacional de Hoteles y Restaurantes (Asonahores), Arturo Villanueva, expresó a Metro que la propagación de las algas no ha afectado al sector Turismo en el sector que él representa. “Nosotros estamos preparados para eso, hemos combatido las algas con experiencia y con responsabilidad”. Dijo que el Banco Central tiene pruebas fidedignas del porcentaje de incremento turístico que ha tenido el país en estos meses