La pobreza, la vulnerabilidad y la desigualdad siguen constituyendo problemas estructurales en Latinoamérica y el Caribe, donde existe un importante riesgo de retroceso debido al empeoramiento de los indicadores económicos y de mercado de trabajo, según un informe presentado hoy por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).

El estudio denominado “La matriz de la desigualdad social en América Latina”, elaborado por la CEPAL fue presentado ayer en Santo Domingo ante responsables de política social de 33 países de la región.

La directora de la División de Desarrollo Social de la CEPAL, Laís Abramo, fue la encargada de exponer el trabajo, que constituye una respuesta a la solicitud hecha a la entidad para que profundice en el análisis de las múltiples dimensiones de la desigualdad social en la región.

Durante su intervención, Abramo destacó que seguir avanzando en la superación de la pobreza implica enfrentar de forma mucho más decidida la desigualdad, cuyo primer eje es la clase social (o estrato socioeconómico), apunta el informe.

Uno de los factores más evidentes de la clase social es la desigualdad de ingresos, que constituye, a la vez, la causa y el efecto de otras desigualdades en ámbitos como la educación, la salud y el mercado de trabajo.

El informe también hace alusión a las desigualdades entrecruzadas: género, raza y etnia, como elementos que se potencian a lo largo de la vida, generando brechas sociales.