Un hombre mató a otro y luego se suicidó ayer en el campus de la célebre universidad UCLA de Los Angeles, en el oeste de Estados Unidos, que permanecía bloqueada mientras que la policía registraba las instalaciones.

“Hacia las 10:00 de esta mañana hubo un homicidio y un suicidio en el edificio de Ingeniería”, dijo el jefe de policía de Los Angeles (Lapd), Charlie Beck.

“La situación parece totalmente bajo control. Pensamos que no hay otros sospechosos ni otra amenaza en el campus de la UCLA”, que acoge a unos 43,000 estudiantes, agregó.

El incidente fue señalado por múltiples llamados de auxilio. Dos hombres fueron encontrados “víctimas de heridas de bala”, según la Lapd.

Igualmente, grupos de intervención de la policía continuaban registrando minuciosamente el edificio de la facultad Boelter Hall en busca de otras eventuales víctimas o atacantes en la zona.

“Tenemos centenares de agentes en el campus evaluando la situación”, dijo James Herren, jefe de seguridad de la UCLA, que también destacó que la policía federal (FBI) interviene en el caso. Este tiroteo es el último en un país donde los ataques con armas de fuego son casi cotidianos. Desde el inicio del año hubo 5,451 muertos por armas de fuego en Estados Unidos y 21,549 incidentes implicando estas armas, según el sitio Gunviolencearchive.org.