En la recta final de las elecciones presidenciales de Estados Unidos se van aclarando los papeles que desempeñarán los distintos estados del país. Y son Carolina del Norte, Pensilvania y, especialmente, Florida, los que definirán al ganador o ganadora.

Florida es el tercer estado más populoso de Estados Unidos. Es donde más votantes latinos hay, casi tantos como votantes blancos con grado educacional, según datos del Pew Research Center de Washington D.C. En total, según la misma fuente, son 4,4 millones de latinos los que viven en Florida, y sólo los puertorriqueños son más de un millón. Su voto será decisivo.

Florida, el estado que le dio la victoria a George W. Bush en las elecciones del año 2000, con 537 votos sobre Al Gore. Barack Obama derrotó a Mitt Romney en 2012 por menos del 1 por ciento de los votos. El estado de Florida, una vez más, será clave en las elecciones entre Hillary Clinton y Donald Trump.

Los 29 votos electorales que Florida entrega lo hacen muy importante en la elección: de confirmar Hillary Clinton su favoritismo en todos los estados donde las encuestas le dan como favorita, y conseguir Florida, sumará los votos electorales suficientes como para conseguir la presidencia.

El problema es que está cayendo en las encuestas: según la consultora Real Clear Politics, la tendencia de la última semana en los tres estados clave mencionados (Pensilvania, Carolina del Norte y Florida) es que Clinton va a la baja mientras que Trump va al alza: en Carolina del Norte están prácticamente empatados, mientras que en Florida la ventaja de Trump es de 0.3 %. En Pensilvania la ventaja de Clinton está cayendo, desde 6 % hace algunos días a 3.6 %.

La población de Florida es prácticamente mitad demócrata, mitad republicana. Trump sabe la importancia de este estado, y es por eso que ha celebrado 32 intervenciones en distintos puntos de Florida desde que fue confirmado como el candidato republicano, por allá en julio.

Clinton también está enterada de la importancia del estado, por lo que en la última semana estuvo dos veces allí. También Michelle y Barack Obama estuvieron haciendo campaña por Clinton en Florida.