La Hispaniola es una isla caribeña compuesta por poco más de 20 millones de personas, divididas en dos naciones: República Dominicana y Haití. Entre ambos países suman 131 partidos políticos, el lado occidental con 105 organizaciones reconocidas (líder en Latinoamérica de 18 estados medidos) y en la parte oriental ya hay 26 (séptimo puesto). Aunque esto refleja ancha democracia, la praxis partidaria adolece de relevo generacional.

Si la variable a considerar es la densidad poblacional, Haití sigue líder en relación con la cantidad de partidos por número de habitantes; República Dominicana pasa de un séptimo a un cuarto puesto en lo referente a densidad y política con 10 millones de nativos y 26 partidos. Le supera Guatemala con 5,4 millones de personas (28 partidos) y Paraguay con 6,5 millones de ciudadanos (27 partidos).

Si comparamos a República Dominicana con las naciones más pobladas, en el análisis per cápita llevamos la milla. Por ejemplo, Brasil tiene una media de un partido por cada 6,2 millones de habitantes; México registra una organización política por cada 12,2 millones de nativos. La estimación en esta media isla es de un partido por cada 384,615 habitantes.

Sin embargo, en las pasadas elecciones de 2012 los tres partidos mayoritarios (Liberación Dominicana PLD, Revolucionario Dominicano PRD y Reformista Social Cristiano PRSC) sumaron casi cuatro millones de votos con un padrón que precisó 4,5 millones de sufragios válidos; entre los 21 partidos minoritarios se debatieron poco más del 10 % restante.

Así estuvo la Alianza por la Democracia (APD) que solo sumó 5,064 votos; el Frente Amplio (FRENTE) con 6,550; los Dominicanos por el Cambio (DxC) con 9,340; el Demócrata Popular (PDP) con 9,387; el Liberal de la República Dominicana (PLRD) con 11,685; el Demócrata Institucional (PDI) con 11,710, y el de la Unidad Nacional (PUN) con 12,445.

En el caso particular del Partido Revolucionario Moderno (PRM), que surgió en 2014 fruto de un cambio de nombre que se le hiciera a la Alianza Social Dominicana (ASD) después de una irreparable división en el PRD, figura como una organización minoritaria porque en las elecciones de 2012 solo sacó 19,019 votos para un 0.42 %, lo que le impidió llegar al 5 % mínimo que se establece para ser considerado mayoritario. Hace un año el PRM aseguró que su padrón contaba con 1,5 millones de miembros hábiles para votar en su convención interna, pero que ese número iba en ascenso por el descontento de algunos perredeístas.

¿Dónde está el relevo generacional?

El Partido de la Liberación Dominicana (PLD), el de mayor arraigo en la actualidad, tiene 42 años de fundado (1973). En ese lapso solo ha tenido dos presidentes: Juan Bosch como creador y Leonel Fernández que asumió el puesto en enero de 2002 a raíz de la muerte del primero. Para ser una “fábrica de presidentes”, la producción interna quiebra el negocio.

La cúpula morada está conformada por un Comité Político y uno Central. Entre las posiciones directivas, Leonel Fernández preside con 63 años de edad y 14 en el puesto; Reinaldo Pared Pérez es el secretario general con 59 años y 15 en sus funciones; Félix Bautista, con 52 años, es el secretario de organización y ocupa el puesto desde hace más de una década.

Le siguen Héctor Olivo (59) como secretario de comunicaciones, Danilo Díaz (55 años) en asuntos electorales, Víctor Díaz Rúa (58 años) en finanzas, Alejandrina Germán (66 años) en formación política, Temístocles Montás (67 años) en relaciones internacionales y Eduardo Selman (75 años) en ultramar.

De acuerdo con los datos anteriores, el promedio de edad con que cuenta el gabinete del PLD sobrepasa los 60 años, casi 25 más de lo que estipula la Organización Mundial de la Salud como límite de la juventud (35-37 años). El más joven es Félix Bautista, sin embargo está en el PLD desde los 17 años y aunque lo ha intentado, no logra subir al Comité Político.

Por el otro lado –aunque ya en la misma esquina– está el PRD, fundado en 1939 también por el profesor Juan Bosch. En junio próximo Miguel Vargas Maldonado (65 años) cumplirá siete años en el cargo de presidente, mientras Peggy Cabral (68 años) es la secretaria de relaciones internacionales y presidenta en funciones, Tony Peña Guaba (49 años) como secretario general y otros.

Janet Camilo (44 años) en la cooperación internacional, Pedro Richardson (66 años) en los asuntos municipales, Junior Santos (47 años) en la comisión nacional conjunta, Luis Ernesto Camilo (48 años) en modernización y Víctor Gómez Casanova (39 años) en comunicaciones. La cúpula tiene más de 1,300 miembros, pero los anteriores sobresalen por su influencia histórica o mediática, además de la cuota política que aportan.

En el Partido Reformista Social Cristiano (1964) las cosas no son diferentes. El actual presidente es Federico –Quique– Antún Batlle (63 años), quien ocupa el cargo desde 2014 cuando falleció su antecesor Carlos Morales Troncoso que tenía cinco años en el puesto. Antes estuvo Joaquín Balaguer desde 1963 hasta el 2002, cuando murió.

Como secretario general está Ramón Rogelio Genao (50 años) quien pulula en la cúpula desde 2001 cuando estaba en la organización nacional; también está Máximo Castro Silverio (70 años) en la secretaría electoral, entre otros tantos, como José Hazim Frappier (65 años), Johnny Jones (58 años), Víctor -Ito- Bisonó (52 años), Alexandra Izquierdo (64 años), Modesto Guzmán (55 años), Florentino Carvajal Suero (80 años), Félix Vásquez (72 años), Marino Beriguete (54 años), César Dargam (38 años) y otros.

La edad promedio para estar dentro del grupo de autoridades reformistas es de 60 años, lo mismo que el PLD. Una de las variables que tienen en común todos los dirigentes mencionados es su fiel militancia política por más de dos décadas, lo que le confiere un prestigio tácito ante la “inexperiencia” de la juventud, si es que logra entrar.

Para el PRM, que se supone debe ser un partido moderno, los resultados son más alarmantes. Lo primero a resaltar es que ninguno de sus actuales dirigentes es nuevo, más bien son el resultado de la división con el PRD. Antes era la ASD dirigida por Rafael Abinader desde 1994 hasta ahora que cambia su imagen, nombre y dirección.

El nuevo presidente es Andrés Bautista (65 años), Jesús Vásquez (58 años) como secretario general e Ivelisse Prats (84 años) en educación. También ocupan primacía los líderes Milagros Ortíz Bosch (79 años), Hugo Tolentino Dipp (85 años) y Sonia Guzmán (70 años). Para ser un dirigente moderno hay que tener no menos de 65 años, lo que evidencia que en ninguno de los partidos tradicionales el relevo generacional es una prioridad.

Es irónico que en la cresta partidaria la juventud sea mínima cuando todos los cambios sociales ocurridos en el país, comenzando por su Independencia, fueron liderados por valientes menores de 35 años. Las mismas figuras tienen más de 25 años siendo jueces y parte, aunque para candidaturas han abierto espacio a los nuevos.

En febrero de 2015 la firma encuestadora Asisa Research Group publicó los resultados de una investigación sobre el papel de los jóvenes en las diferentes actividades sociales. De acuerdo con el estudio, para este grupo de personas “la política no interesa y en cambio la consideran una actividad negativa, que no sirve y de la que ni siquiera quieren hablar”. La apatía era de un 92 % en mujeres y un 80% en hombres.

¿Por qué la mala percepción? Porque no creen en los políticos y aseguran que “ninguno sirve; prometen y no cumplen. La cualidad sine qua non de los políticos es la corrupción, aplicándose a todos, sin excepción. El lucro personal es su única finalidad al optar por un cargo electivo”. Bajo esa condición se excluyen de los colores tradicionales, a menos que la ambición sea mayor que el criterio personal o que tengan vínculos directos con las cúpulas.

Hace poco más de un año el dirigente peledeísta y exdiputado Carlos Peña consideró que la indiferencia de los jóvenes se debe a que “parte de los actores de la clase política dominicana ha dado suficientes razones para que la juventud se alejara de las esferas políticas partidarias y proselitistas de la manera en que lo ha hecho”. Pese a eso, insta a ese grupo social incluirse y reclamar su espacio político.

Las –pocas– mujeres

En las elecciones de mayo próximo se elegirán más de 4,000 puestos, para cuyo fin hay decenas de miles de aspirantes. La ley Electoral establece una cuota de un 33 % mínimo para las mujeres en las candidaturas municipales y congresuales, sin embargo, los partidos pidieron a la Junta Central Electoral que variara esa medida, petición negada a unanimidad.

Ley 12-00 Art. 1- “Cuando se trate de cargos de diputados, en la composición total de las nominaciones y propuestas a la Junta Central Electoral, los partidos y las agrupaciones políticas incluirán una proporción no menor del treinta y tres por ciento (33 %) de mujeres a esos cargos. Igual proporción de mujeres se incluirán en las nominaciones y propuestas que formulen los partidos y las agrupaciones políticas para los cargos municipales presentados por ante las juntas electorales del municipio correspondiente, excepto el cargo de síndico”.

Fue tanta la insistencia, que la JCE tuvo que postergar en tres ocasiones el plazo para la inscripción de candidaturas, con la advertencia de que a los partidos que no cumplieran les negarían sus postulantes. Horas antes de cerrar el plazo al PLD le faltaba la cuota femenina en por lo menos 23 provincias, seguido de los reformistas con nueve. Al PRM, BIS y PRSD les faltaba una candidata a diputada nacional. Después del ajetreo se logró el objetivo.

En la administración del PLD solo está Alejandrina Germán en 10 puestos ocupados. En el PRD resaltan Janet Camilo y Peggy Cabral rodeadas de ocho hombres que completan la decena. Para los reformistas no hay mujeres en sus principales cargos administrativos, aunque se destacan como miembras de la dirección nacional Alexandra Izquierdo, Sergia Elena de Séliman, Rafaela Alburquerque -Lila- y Soraya Castillo. En el PRM solo Ivelisse Prats de Pérez tiene funciones administrativas, aunque se destacan Milagros Ortiz y Geanilda Vásquez.

En el informe “Mujer y Política en la República Dominicana: Consensos y Disensos entre las Líderes y la Ciudadanía (2009)” se precisa que solo el 24% de las féminas admitió pertenecer a una organización partidaria, mientras el 35 % dijo que simpatiza; el 41 % ni está ni le gusta. El 61 % de ellas confesó que nunca ha militado en ningún partido ni le interesa.

La investigación apunta a que la participación masculina (32 %) en la dirección de los partidos duplica a la de las mujeres (15 %). “Los hombres controlan los organismos fundamentales de las organizaciones políticas dominicanas, es decir, los espacios o ámbitos de poder donde se toman las principales decisiones”, agregan.

La encuesta Barómetro de las Américas (2012) reveló que el 47.9 % de la población dominicana cree que los hombres son mejores líderes políticos que las mujeres, cifra líder en la región latina. Parte de eso se reflejó en las elecciones de 2010 cuando de 155 alcaldías solo 17 fueron lideradas por féminas. Aspiraron 544 hombres y solo 70 del sexo opuesto.

En marzo de 2015 la defensora de los derechos de la mujer en América, la paraguaya Lillian Soto reveló que Dominicana ocupa el puesto 12 de 19 países latinos donde la mujer tiene presencia en el Congreso. El promedio en la región es de 25 %, pero en esta media isla se queda en 19 %. Bolivia alcanza un 49.4 % y en el lado opuesto está Brasil con un 10.4 %.

Las elecciones venideras tendrán mucha influencia femenina porque serán el 50.67 % de los electores. La ministra de la Mujer, Alejandrina Germán, reconoce que una minoría muy reducida ocupa posiciones de dirección y de toma de decisiones en las organizaciones políticas. Precisa que la cuota femenina dominicana es de 20.8 en la Cámara de Diputados, 9.4 % en el Senado y 17.6 % al nivel del ejecutivo.

La funcionaria es enfática en su crítica cuando se refiere al interior de los partidos. Apunta que la media regional se encamina a que ambos sexos tengan igual relevancia en las direcciones, mientras en Dominicana ellas ocupan solo el 16 % en las presidencias y secretarías y un 19 % en las direcciones centrales y nacionales.

La democracia partidaria surgió a raíz del ajusticiamiento de Rafael Leonidas Trujillo en 1961. Han pasado 55 años y todavía una mujer no ha logrado llegar a la Presidencia del país. En estas elecciones hay ocho aspirantes, de los que solo dos son mujeres. Mejor suerte corre la vicepresidencia porque hay cuatro postulantes de cada género. De 16 puestos, las féminas aparecen en seis.

En Estados Unidos puede que Hillary Clinton sea la primera en controlar la Casa Blanca, pero se enfrenta a un Partido Republicano muy conservador que limita la imposición de ovarios al mando.

¿Quién será la primera en Dominicana? Para como van las cosas, habrá que esperar el siguiente proceso electoral y retomar el debate, si es que las testosteronas añejas lo permiten.

Excluidos

Es irónico que en la cresta partidaria la juventud sea mínima cuando todos los cambios sociales ocurridos en el país, iniciando por su Independencia, fueron liderados por valientes menores de 35 años.

Las mismas figuras tienen más de 25 años siendo jueces y parte, aunque para candidaturas han abierto espacio a los nuevos.

PAÍSES Y SUS PARTIDOS

Haití (105), Venezuela (41), Argentina (38), Brasil (32), Guatemala (28), Paraguay (27), República Dominicana (26), Perú (21), Costa Rica y Chile (17), Nicaragua (15), Colombia (13), Ecuador y Bolivia (12), México, Uruguay y El Salvador (10).

Ley 12-00 Art. 1

“Cuando se trate de cargos de diputados, en la composición total de las nominaciones y propuestas a la JCE, los partidos y las agrupaciones políticas incluirán una proporción no menor del 33% de mujeres a esos cargos.

Igual proporción de mujeres se incluirán en las nominaciones y propuestas que formulen los partidos y las agrupaciones políticas para los cargos municipales presentados por ante las juntas electorales del municipio correspondiente, excepto el cargo de síndico”.

PARTIDOS MÁS VOTADOS EN LAS ELECCIONES DE  2012

Partido        Origen           Presidente           Tiempo en el cargo

PLD             1973        Leonel Fernández        14 años
PRD            1939        Miguel Vargas               7 años
PRSC          1964        Quique Antún               2 años
PRM            2014        Andrés Bautista           2 años
MODA         2007        Emilio Rivas                 9 años
BIS             1984        José F. Peña Guaba     18 años
ALPAIS       2011        Guillermo Moreno         5 años
PRSD        2005        Hatuey de Camps         11 años