Como un imán que atrae intensamente a los metales; con esa misma fuerza la pobreza por ingresos atrae hacia sí a 4,5 de millones de dominicanos que actualmente no pertenecen la clase media, pero tampoco a la clase pobre moderada, extrema o ultra extrema.

Según el Informe Regional sobre Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe, que presentó ayer el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), entre 25 y 30 millones de habitantes de toda la región podrían recaer en la pobreza, condición de la que desde el año 2003 hasta esta fecha salieron 72 millones de personas.

Para medir la pobreza se toma en cuenta el ingreso diario de la persona. En la condición de pobreza ultra extrema están quienes generan por día menos de 56 pesos dominicanos. En pobreza extrema, los que perciben un ingreso que va desde 56 pesos hasta 112.5.

En el rango de pobreza moderada encajan las personas que reciben entre 112.5 pesos a 180 pesos diarios (5,400 pesos al mes). La condición de vulnerabilidad –en riesgo de recaer en la pobreza– se atribuye a los que reciben entre 180 y 450 pesos. En la clase media quienes ganan diariamente entre 450 y 2,250 pesos. A la condición residual –en este país un 0.5%– pertenecen las personas que por día tienen ingresos de más de 2,250 pesos diarios, es decir, una mensualidad de más de 67,500 pesos.

Las probabilidades de caer de nuevo en el ciclo de precariedad se relacionan con protección social, sistemas de cuidado, activos físicos y financieros y calificación laboral. Es decir, la ausencia de políticas públicas que prevengan a la persona salida de la pobreza de estas situaciones incrementa su vulnerabilidad. Ya no se trata solo de ingresos, sino también de bienestar social traducido en una palabra: progreso –plantea Melisa Bretón, oficial de la Unidad de Desarrollo Humano Sostenible del PNUD.

En la última década, indicadores de bienestar como pensiones, tasa de homicidios, escolaridad promedio, embarazo en adolescentes y la desigualdad en los ingresos permanecen por debajo de lo esperado con respecto al ingreso nacional bruto.

Los factores de salida y recaída en la pobreza presentan diferentes desempeños, detalla este tercer informe regional del PNUD. El logro educativo y el mercado laboral inciden en lo primero, mientras que lo segundo está relacionado con la capacidad de superar dificultades personales, económicas o ambientales, como protección social, pensiones o desastres naturales que traen consigo pérdidas en los ingresos.

“A través de políticas públicas se debe asegurar que quienes han logrado una posición mejor a partir de sus ingresos puedan mantenerla”, subraya Bretón durante un encuentro con la prensa para la presentación de esta investigación.

Aunque algunos países, entre ellos República Dominicana, han presentado cifras favorables en cuanto a la salida de la pobreza, desde 2003 hasta 2016, el porcentaje es cada vez menor.

“Mientras que el promedio anual de personas que salieron de la pobreza fue de casi ocho millones en el período comprendido de 2003 a 2008, tal reducción alcanzó un promedio anual cercano a cinco millones de personas entre  2009 y el 2015, y para los años 2015 y 2016 se estima un aumento acumulado potencial de alrededor de 2,8 millones de personas”, especifica el referido documento.

El gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, ya dijo que República Dominicana, en términos económicos, “está en su mejor momento”. Ahora corresponde, como propone este informe del PNUD, con el enunciado “el crecimiento solo no basta”, que a través de políticas públicas, esos ingresos se traduzcan en bienestar y progreso para todos los dominicanos.