Este fin de semana, especialistas daban toques finales a la sonda OSIRIS-REx, que será lanzada en septiembre rumbo al asteroide Bennu, uno de los cuerpos considerados “riesgosos” en cuanto a la posibilidad –afortunadamente muy baja– que tiene de impactar la Tierra.

El aparato recogerá muestras mediante una técnica denominada TAGSAM desarrollada por el ingeniero Jim Harris, de Lockheed Martin, quien hace diez años experimentó en su casa con un vaso de plástico desechable puesto boca abajo y con agujeros estratégicamente ubicados.

Soplando aire a través de la base consiguió recoger el polvo del suelo en un contenedor sin dispersarlo, una técnica análoga a la que empleará la sonda.