El presidente de Haití, Michel Martelly, insistió en que no se aplazará la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, previstas para el domingo, durante un día marcado por violentas protestas y en el que el Senado aunque será mañana cuando decidirá si recomienda posponer los comicios.

Tras reunirse de urgencia esta tarde, los senadores acordaron abordar mañana tres puntos que consisten, en primer lugar, en decidir si recomiendan suspender la segunda vuelta de las elecciones, dado que solo el aspirante oficialista concurre a las mismas, tras la renuncia del opositor.

En segundo lugar, se debatirá si se establece una nueva comisión de verificación y, en tercero, si se pide la dimisión de los miembros del Consejo Electoral Provisional (CEP) acusados de corrupción.

La nueva reunión se ha convocado en la que ha sido la segunda jornada consecutiva de protestas violentas, que se han saldado con un policía y varios manifestantes heridos, así como con cuatro detenidos, durante enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y seguidores de la oposición.

Miles de haitianos salieron a las calles para pedir, nuevamente, el aplazamiento de los comicios presidenciales del próximo domingo y que se constituya un Gobierno de transición a partir del 7 de febrero, cuando concluye el mandato del presidente Martelly.

Sin embargo, el mandatario no cede a este pulso y afirma que mantendrá la cita con las urnas, a pesar de que el líder opositor, Jude Celestin, anunció ayer, de forma oficial, en una carta remitida al CEP, su decisión de no concurrir a los comicios en los que debe enfrentare al oficialista Jovenel Moise.

Las elecciones siguen adelante, la retirada de uno de los dos candidatos "no puede detener el proceso", dijo el presidente haitiano en declaraciones a los medios tras inaugurar la XXI reunión ordinaria del Consejo de Ministros de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), en Puerto Príncipe.

"Todo está listo" para la celebración de las elecciones y la "transición democrática", con el relevo presidencial el 7 de febrero, dijo Martelly, que culpó a la oposición de generar la crisis política que vive el país y acusó a sus líderes de tener "miedo" del resultado de los comicios.

La celebración de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales ya se ha pospuesto dos veces desde la convocatoria original, el 27 de diciembre pasado, y la renuncia de Celestin obligará, previsiblemente, a aplazarlas de nuevo.

Según la Ley electoral, el candidato que renuncie será sustituido por el tercero más votado en la primera vuelta, celebrada el 25 de octubre pasado, que fue Moise Jean Charles, pero este tampoco tiene intención de concurrir y no se pueden celebrar comicios con un solo candidato, en este caso, el oficialista Moise.

Sin embargo, la ausencia de un contrincante para Moise no es la única dificultad para la celebración de los comicios, ya que una crisis interna en el CEP inhabilita al organismo, al menos de momento, para firmar las actas de los resultados de los comicios.

Ayer, Jaccéus Joseph, miembro del CEP, anunció en una carta que no participará en la realización de los comicios, como manifestación de rebeldía contra el organismo por no aplicar las recomendaciones realizadas por una comisión de evaluación ante las reiteradas denuncias de fraude por parte de la oposición.

Por decreto electoral, el CEP debe tener operativos a dos terceras partes de sus miembros para dar validez a los resultados de las votaciones, y ahora solo cuenta con cinco de sus nueve integrantes, puesto que ya han renunciado otros dos y un tercero fue suspendido por, presuntamente, aceptar un soborno.

El sector Protestante busca ahora a un candidato para sustituir a su representante en el Consejo, Vijonet Demero, que dimitió la semana pasada, de modo que sumarían seis los miembros operativos y el CEP tendría potestad para firmar los resultados, pero sus integrantes no se ponen de acuerdo sobre quién afrontaría ese cometido.

Por su parte, la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah) y la Policía Nacional Haitiana anunciaron que tienen todo dispuesto para garantizar la seguridad durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.