El presunto narcotraficante Jesús Pascual Cordero, más conocido como "El Chino", detenido anoche en una clínica de la capital y que era uno de los prófugos más buscado del país, aseguró hoy que no se había entregado a las autoridades porque padece de diabetes y temía por su salud.

Pascual Cordero habló brevemente con la prensa en la sede de la Procuraduría General, poco antes de que esta institución y la Dirección Central Antinarcóticos (Dican) de la Policía ofrecieran una rueda de prensa para dar detalles de la detención del prófugo.

El detenido señaló que había permanecido prófugo por temor a no sobrevivir en prisión por su actual condición de salud.

El presunto narcotraficante se encontraba en la lista de los más buscados por parte de la Procuraduría General de la República, por lavado de activos y por narcotráfico.

"El Chino" fue detenido cuando acudió a la clínica del ensanche La Fe a recibir asistencia médica.

El director de la Dican, el general Eduardo Sánchez González, dijo que durante su detención Pascual Cordero "no puso resistencia" y recordó que "todas" las agencias de inteligencia del país estaban tras su captura.

Preguntado sobre el nombre de la clínica donde fue detenido el prófugo, dijo que se revelará en su momento, pero que lo más importante es que el supuesto narcotraficante "está detenido y responderá por sus hechos".

Por su lado, el responsable de la Procuraduría Especial de Antilavado de Activos de República Dominicana, Germán Miranda Villalona, explicó que el detenido será trasladado a la jurisdicción de Higüey, donde había sido declarado en rebeldía.

Cordero ya había sido puesto en libertad bajo fianza en 2012 por el Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional.

Entonces le fue impuesta una fianza de 5 millones de pesos, prohibición de viajar al extranjero y presentarse cada 15 días ante el Ministerio Público.

En su último viaje trajo ocho pantalones con cuatro paquetes cada uno, para un total de 32 paquetes con un peso equivalente a 14.70 kilos de cocaína.