Los ojos de la sociedad civil y política dominicana se mantienen en el Proyecto de Presupuesto 2016. De ser un tema “muy técnico”, se coloca en la mirada de los diferentes sectores con el objetivo de una adecuada distribución de los fondos públicos.

La Dirección General de Presupuesto (Digepres) describe la propuesta presupuestaria de Luis Abinader, candidato a la presidencia por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), quien la semana pasada cuestionó el Proyecto de Presupuesto 2016, como “aviesa”, que según el diccionario (2015) de la Real Academia Española (RAE) se define como algo que está torcido, fuera de regla, mal inclinado o relativo a la maldad.

Abinader reaccionó ante las declaraciones del Gobierno. La mañana de este martes su primer tweet fue: “ante el “no se puede” del gobierno a la propuesta de un mejor presupuesto, yo reafirmo que sí se puede y así será en el Gobierno del Cambio”.

Permanece en la atmósfera la pregunta de si es posible o no ahorrar gastos en 77 partidas
presupuestarias que el candidato del PRM describe como
“excesivas”.

De cristales, colores y expertos

Para la Digepres, institución que dirige Luis Reyes Santos, el proyecto del PRM “confunde
a la ciudadanía, se basa en supuestos de estimación y no soporta un análisis profesional”.

Al economista Porfirio García le sorprendió esta respuesta del Gobierno. Pensó que las instituciones
gubernamentales se prestarían a “hacer un reajuste porque están en campaña”, a raíz de las próximas elecciones del 2016.

Aunque valoró como positivo el esfuerzo de invertir en la educación pre universitaria subrayó que está “plenamente de acuerdo con que se invierta en educación superior”, ya que entiende una medida va de la mano con la otra.

“El Gobierno debe de ser más comedido en torno al Gasto Público, tratar de que ese presupuesto no tenga desequilibrio”, destacó García, quien define como “justos” los reclamos que se han hecho al tiempo que ve necesaria una inversión más significativa en las partidas destinadas a educación,
salud y al salario de los policías.

En cuanto al aumento salarial para los agentes de la policía, de siete mil a 22 mil pesos, el vicepresidente ejecutivo de la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus), Servio Tulio Castaños Guzmán, considera válida la propuesta de Abinader pero resalta que “un aumento salarial a los policías requiere una serie de pasos”, refiriéndose a que no se trata de un proceso ligero.

Para Castaños, antes de esta medida se necesita realizar un inventario de los miembros de la institución, considerar sus capacidades, y verificar quienes realmente ejercen funciones
policiales.

“Cada quien lo ve a su manera, yo lo veo como ciudadano". Lo opinión de ellos está correcta y es bueno que la gente opine en torno al tema porque son partidas de las misma sociedad”, resaltó García refiriéndose al debate público en torno al tema.

Sobre los gastos de materiales y suministro, contratación de servicios, bienes, muebles e inmuebles, la Digepres asegura que estos han sido compensados con aumentos en otras
partidas de la institución, por lo que, “el supuesto ahorro que plantea el PRM nunca ha existido”.

En ese mismo sentido, la institución se refirió a las “cuentas por pagar”, calificándolas como “compromisos de pago contraídos con anterioridad” que deben saldarse para evitar un “aumento en el déficit fiscal”, y que de no hacerse, lo que propone Abinader se trata de “una propuesta absurda y
descabellada que no se ajusta al mandato Legal”.

Coincide con la postura anterior el economista Miguel Collado Di Franco cuando sostiene que “no se deben es pasando compromisos de un año fiscal a otro.

Si existen esos compromisos deben honrarse”. Sin embargo, este representante del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (Crees) ve bien la polémica. “Uno ve con buenos ojos el hecho de que los partidos políticos se involucren en el debate de políticas públicas de República Dominicana”, expresó.

Di Franco también afirmó que “cualquier ahorro producido identificado debería destinarse a la reducción del endeudamiento público por los constantes aumentos que ha habido en años anteriores” en tanto que resaltó, “la deuda pública ha crecido siete veces más”.

“Nosotros hicimos un análisis de cuenta por cuenta; eso es lo que ellos debieron hacer. Ellos no analizan cuenta por cuenta sino que hacen un análisis de bulto y hacen una serie de afirmaciones pero no analizan.

Lo que nosotros le estamos pidiendo a ellos es un análisis que no hicieron”, destaca Miguel Ceara Hatton, integrante de la comisión que llevó junto a Geanilda Vásquez y Fernando Durán, y entregó al presidente Danilo Medina la “Propuesta para el Cambio” de Luis Abinader.

El ministro de Hacienda, Simón Lizardo Mézquita, por su parte, declaró que “análisis como estos, que no tienen en cuenta el mínimo rigor contable y presupuestario, la legislación de nuestro país y mucho menos la realidad macroeconómica, amenazan la estabilidad del país y, lo que es peor, quieren engañar a la población”.

De “inaceptable” e “irresponsable” calificó la pieza entregada por la oposición, que según Lizardo, presenta deficiencias no solo desde el punto de vista “ético” sino también “técnico y económico”.

El funcionario vio como un “insulto” a los “miles de empleados públicos que diariamente trabajan en todos los niveles de la administración pública”.

Dijo que en forma deliberada el PRM, “pretende engañar a la opinión pública prometiendo un montón de gastos que están basados en un ahorro imaginario, que solo existe en la cabeza de quienes escriben esas tonterías, y que nunca van a existir”.

¿En qué quedamos, pagamos las cuentas pendientes y saneamos el Estado para tener un Gobierno eficiente, o dejamos más cuentas por pagar y mantenemos entonces mayor déficit? ¿Qué es lo que plantea la oposición?, se preguntó Lizardo, haciendo hincapié en que “debemos dejar claro que ese gasto no va a desaparecer, simplemente lo sumamos al déficit si no lo pagamos.

Es decir, el planteamiento es totalmente inconsistente”, Ceara Hatton en un “lenguaje coloquial” dijo que  “eso que ellos hicieron y no hacer nada es lo mismo. Ellos no han hecho nada, no han presentado nada, han hecho especulaciones”, al tiempo que resaltó que el Gobierno “presenta datos no analizados, en los que no se indican la metodología de cómo se calcularon”.

Réplicas y contraréplicas rodean el tema del presupuesto que dentro de dos meses ya será una realidad.

En esta lucha, en la que aún se desconoce cuáles son los intereses fundamentales, si políticos o sociales, las opiniones bailan a un ritmo diferente.

Lo valioso de esta discusión que despierta las pasiones y el deseo de poder, no son las divergencias, sino el sueño que hoy empieza a despertar en toda una sociedad: el uso racional y adecuado de los bienes del Estado.