El papa Francisco y el presidente de Argentina, Mauricio Macri, mantuvieron el sábado una audiencia privada en el Vaticano en la que abordaron la situación actual del país y la lucha contra la pobreza y el narcotráfico.

Así lo confirmó Macri en una rueda de prensa celebrada en Roma al término del encuentro privado, que duró 22 minutos.

“Hablamos en general de la importancia de que tengamos en la agenda como puntos fundamentales la unión de los argentinos, la lucha contra la pobreza y contra el narcotráfico”, aseguró Macri.

Macri describió el encuentro como un “contacto entre dos viejos conocidos” e hizo mención a la relación que les unió en Buenos Aires, cuando Jorge Bergoglio era arzobispo y el mandatario argentino, alcalde de la misma ciudad.

Confirmó que planteó a Bergoglio la “preocupación por unir a los argentinos” y la necesidad de “dejar atrás los rencores” para trabajar en “una agenda común” que lleve al país “hacia el futuro” y que resuelva “los problemas de pobreza del país”.

Al nivel personal, el presidente argentino reconoció que el papa Francisco le dio varios consejos: “Me dijo que tuviera paciencia, que no dude en enfrentar los problemas graves de fondo que tiene la Argentina, que son el narcotráfico y la corrupción, que hacen mucho daño y frenan oportunidades a los que menos tienen”.

Finalmente, Macri invitó al papa a visitar el país, pero Francisco reconoció que su agenda para este año no se lo permite, aunque aseguró que intentaría visitar Argentina “lo antes posible”.