El primer ministro nipón, Shinzo Abe, admitió por primera vez que el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) encara un futuro difícil después de que Donald Trump, que se ha mostrado contrario al tratado, resultada vencedor de las elecciones presidenciales en Estados Unidos la pasada semana.
“Para ser franco, debo reconocer que (el TPP) se ha topado con circunstancias difíciles”, dijo Abe ante un comité del Senado encargado de la ratificación del acuerdo de comercio multilateral.

Japón se convirtió el pasado jueves en el primer país firmante en dar su visto bueno al tratado después de que la Cámara Baja lo ratificara.

“Pero esto no quiere decir que (el tratado) esté acabado. Ahora mismo, con el cambio de gobierno en Estados Unidos, es el momento de que nuestro país tome el liderazgo para intentar que entre en vigor lo más pronto posible”, añadió el primer ministro nipón en declaraciones recogidas por la agencia Kyodo.
La victoria del magnate neoyorquino plantea aún más incertidumbre sobre el futuro del tratado, que apuesta por eliminar la mayoría de aranceles entre la docena de países firmantes de la cuenca del Pacífico.

“El señor Trump es empresario”

El líder republicano en el Senado estadounidense, Mitch McConnell, ya ha descartado que el TPP se vote en el hemiciclo antes de que Trump se convierta en presidente en enero, al tiempo que la Casa Blanca ha dicho que Barack Obama no va a seguir buscando su ratificación.

Por su parte, el ministro portavoz del gobierno nipón, Yoshihide Suga, subrayó, al ser preguntado por la propuesta mexicana de seguir adelante con el TPP pese a una salida de Washington, que Tokio sigue defendiendo el TPP tal y como se acordó el pasado febrero y que la primera economía mundial debe ser parte del marco.

A su vez, Suga se mostró confiado en que el gobierno Trump pueda cambiar de idea con respecto al acuerdo.

“El señor Trump es empresario y como tal el gobierno japonés considera que comprende perfectamente la necesidad de que el comercio internacional no encare barreras”, afirmó. Estados Unidos, Japón, Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Perú, Malasia, México, Nueva Zelanda, Singapur y Vietnam firmaron el acuerdo el pasado febrero en Auckland, momento en el que se abrió un proceso de dos años para que cada miembro lo ratifique individualmente.