La ciudad francesa de Verdún inició ayer las conmemoraciones de la batalla homónima, cuyo primer cañonazo retumbó hace exactamente 100 años, en plena Primera Guerra Mundial.
Más de 300,000 soldados franceses y alemanes perdieron la vida en una batalla que duró 300 días y pasó a la historia como sinónimo de carnicería.

Al final de la batalla, en diciembre de 1916, ninguna de las dos líneas se había movido apenas del punto de partida.