Los hackers que robaron los datos de privados de Ashley Madison los publicaron en la llamada “Web Profunda” o “Web Oscura”, que en realidad se compone por un 96% de la World Wide Web. Es un término general para los sitios web no indexados por los motores de búsqueda, sitios a los que se pueden acceder, por ejemplo, con un “Tor onion router” diseñado para permitir a la gente encontrar y difundir información de forma anónima.

Aunque esto se puede utilizar tanto para el bien como el mal.

“Básicamente, los motivos que impulsan a la gente a usar la Web Oscura se mezclan. A veces las personas buscan ejercer su derecho fundamental a la información y libertad de expresión.

En otras ocasiones, las personas utilizan la red para cubrir su comportamiento inmoral e ilegal”, dijo a Metro, Eric Jardine, investigador del Centro para la Innovación en Gobernanza Internacional, un think tank canadiense

Por ejemplo, los periodistas en países fuertemente censurados utilizan la Web Oscura para comunicarse e intercambiar información. Hay un montón de foros, blogs y sitios web del tipo Wikipedia, que alojan contenido legítimo.

Bibliófilos también forman una parte importante de la Web Oscura, donde leen libros pirateados o prohibidos. En la llamada biblioteca TOR se pueden encontrar El color púrpura de Alice Walker, Hombre invisible de Ralph Ellison, y otros títulos restringidos en algunas aulas estadounidenses.

“Otros ‘buenos’ usuarios de la Web Oscura, denunciantes de irregularidades, pueden usar servicios como ‘Dead Man Zero’ como una manera de filtrar de forma anónima documentos o automáticamente publicar y distribuir información”, explicó Nathan Jessop, analista en Elliptic, una empresa del Reino Unido que se especializa en mercados oscuros.

Sin embargo, los terroristas también utilizan el lado sombrío de la red para comunicarse en foros de canallas y yihadistas, como confirmó una investigación realizada por la Universidad de Arizona. De todas formas, sólo representan una fracción de los usuarios de la Web Oscura.

Un componente importante de la Web Oscura son los mercados ilegales de venta de drogas, armas, tarjetas de crédito robadas, piratería o servicios de asesinato a sueldo. Incluso tienen su propio sistema de ‘Bitcoin’ (1B = US$237), el sistema financiero que no requiere de ningún banco. Por ejemplo, en uno de los mercados de drogas más populares, ‘The Silk Road 3.0’, un lote de ‘Smiley LSD’ tendría un costo de $8, cocaína, US$40 para 0.5 gramos con envío gratuito a todo el mundo.

“Teniendo en cuenta la enorme cantidad de actividades ilícitas que se llevan a cabo en la Web Oscura, es sorprendente que no se hayan cerrado más mercados negros”, agregó Jessop. “Los gobiernos deben controlar esta parte de la red para apuntar a los curadores de estos sitios web, así como los proveedores y productores de mercancías ilícitas”.

Los expertos dicen que la popularidad de la Web Oscura está creciendo y al mismo tiempo puede haber un impulso continuado por parte de la policía para reprimir a estos servicios. TOR no se va a ir a ninguna parte.

“El éxito de la red depende de voluntarios que proporcionan los recursos de computación, y muchos más lo están haciendo ahora”, dijo a Metro Rob Pritchard, un especialista en seguridad cibernética y fundador del sitio “The Cyber Security Expert”.

“Las tecnologías como Bitcoin también están creciendo en popularidad, de nuevo impulsado por la desconfianza de otros servicios más tradicionales. Por lo tanto, seguirá creciendo y, de hecho, podrían surgir alternativas”.