La temporada navideña ya llegó, con millones de niños en todo el mundo esperando a ver los juguetes que Papá Noel les traerá. Y los especialistas en niños quieren hacerle entender a los padres que esos juguetes no son sólo para la Navidad, son un componente integral en el apoyo a un niño en su desarrollo.

“Los juguetes enseñan a los niños las lecciones más grandes para interactuar dentro de la sociedad, así como la forma de conducirse y seguir durante sus años de formación”, dice Ron Hunter, Jr., autor del libro Toy Box Leadership: Leadership Lessons from the Toys You Loved as a Child .

Sin embargo, algunos ju-guetes han sido acusados de no poner a los niños en el camino correcto dentro de la sociedad. La Navidad anterior, la tienda de juguetes estadounidense Toys R Us retiró las figuras de acción de la serie de televisión “Breaking Bad”, a raíz de una petición de padres de familia, que canceló la venta de los muñecos de traficantes de drogas.

La controversia se produjo cuando Aaron Paul, protagonista de la exitosa serie de AMC, con enojo tuiteó en respuesta a la eliminación: “ToysRUs sacó todas las figuras Breaking Bad de sus estantes y todavía vende Barbie? Hmmmm... Me pregunto ¿qué es más dañino?”.

De hecho, las muñecas de las niñas icónicas de Mattel han sido criticadas durante años de forma rutinaria, según dicen sus detractores, por fomentar estereotipos sobre las mujeres.

Mientras tanto, los juguetes bélicos y videojuegos están perennemente en el centro del debate sobre la influencia que pueden o no tener sobre los jóvenes.

“Hay que tener cuidado con los juguetes que trasladan valores negativos en los niños, con los juguetes claramente  bélicos o algunos videojuegos excesivamente violentos o discriminatorios”, dijo María Costa, directora del departamento de Pedagogía del Instituto Tecnológico del Juguete (AIJU), en España.

¿Pero son esos juguetes inherentemente malos para los niños?

El coleccionista de ju-guetes y experto Mark W. Bellomo no lo cree así –y, de hecho, reconoce que son beneficiosos para los niños.

“Recuerdo un estudio de la Universidad de Toronto que sugiere que con los juguetes de guerra los niños aprenden a limitar su agresión a través de realizar juegos ásperos en la sala de juegos o en el patio de recreo y no en su vida cotidiana, y por lo tanto se convertirán en personas mucho más gentiles cuando crezcan. ¿Son los juguetes militares malos? ¿Las figuritas del ejército reproducen la violencia, el odio, y vuelven a los niños beligerantes? Al parecer, no lo hacen ".

Para Hunter y Bellomo, el meollo del asunto es el papel de los padres en la transmisión de buenos valores a sus hijos. “No es lo que usted juega lo que influye en el comportamiento, es la forma de jugar. No es el ju-guete el que importa, es lo que usted elige hacer con él”, destaca Bellomo.

Hunter apunta: “La peor influencia en los niños son los malos valores que los padres les pasan, mucho más que los juguetes.”

Sin embargo, ¿cómo pueden los padres realmente saber cuál es el mejor juguete para sus hijos?

La doctora Helen Hadani, directora de investigación en el Centro para la Creatividad Niñez (http://www.centerforchildhoodcreativity.org), con sede en California, cree que la mayoría de los juguetes puede tener un impacto positivo en los niños si estos promueven su imaginación.

“Los juguetes que fomentan muchos tipos diferentes de juegos –por ejemplo, los juegos de aparentar, los juegos co-operativos y el juego físico– son los mejores juguetes, ya que aprovechan muchos aspectos diferentes de desarrollo y son muy divertidos”, dijo a Metro.

Son muy pocos los estudios científicos que realmente han encontrado una conexión entre los juguetes y los malos hábitos de la infancia, según dicen expertos consultados, pero lo que está claro para los especialistas es recomendar a los padres comprar juguetes que mantengan a los niños activos físicamente y que estimulen su creatividad mental, además aconsejan pasar tiempo con sus hijos.

“No utilicemos los juguetes o las tabletas para que ‘nos dejen tranquilos’”, añadió Costa.