El desplazamiento de gente a través de los 129 kilómetros de aguas agitadas que separan a Puerto Rico y la República Dominicana fue en un solo sentido por más de medio siglo: de la Dominicana hacia Puerto Rico. Pero la profunda crisis económica por la que atraviesa Puerto Rico ha revertido la tendencia y cada vez más puertorriqueños abrumados por problemas económicos van al país vecino para abrir negocios y escaparle al caos, que está ahuyentando incluso a muchos inmigrantes dominicanos.

Las autoridades dicen que es difícil calcular exactamente cuántos puertorriqueños se han ido a la Dominicana en años recientes porque se los cataloga como estadounidenses, en vista de que la isla es un estado libre asociado de Estados Unidos. Pero es innegable que muchos se están yendo.

"Antes era muy raro que el puertorriqueño pasara a buscar visa de trabajo", expresó Franklin Grullón, cónsul dominicano en San Juan a la agencia de noticias AP.

La mayoría de los puertorriqueños que buscan visa son jóvenes o estudiantes de mediana edad y muchos piden permiso para trabajar en el sector turístico porque hablan inglés y les resulta relativamente fácil conseguir trabajo en ese sector, según Grullón.

Les atrae la robusta economía dominicana, que en el 2015 creció a un ritmo del 7 por ciento por segundo año consecutivo, lo que la hizo la más pujante de América Latina y el Caribe.

El gobierno atribuye el buen desempeño económico a los sectores bancario, de turismo y construcción. El año pasado la República Dominicana recibió 5.6 millones de turistas, una cantidad sin precedentes, según cifras oficiales.

También se van a la República Dominicana muchos profesionales, incluidos arquitectos e ingenieros, para aprovechar el boom en la construcción, de acuerdo con Germán Monroig, director ejecutivo de la oficina de asuntos puertorriqueños.

A los profesionales les cuesta mucho encontrar trabajos estables en Puerto Rico, una isla de 3.5 millones de habitantes, cuya economía está estancada desde hace nueve años y que tiene una tasa de desempleo del 12 por ciento y una deuda pública de 72 mil millones de dólares que según el gobernador de Puerto Rico es imposible pagar y debe ser reestructurada.

Aproximadamente una tercera parte de los puertorriqueños nativos viven hoy en Estados Unidos tras escaparse por el aumento de impuestos y de las facturas por los servicios públicos, combinada con una falta de oportunidades.

Los puertorriqueños no son los únicos que se van

Grullón dijo que cada vez más dominicanos se vuelven a su patria e indicó que, al mismo tiempo, mermó mucho la cantidad de dominicanos que ingresan a Puerto Rico ilegalmente. La guardia costera estadounidense detuvo a mil 565 migrantes dominicanos en el 2004 y a solo 133 en el 2014.

"Lo que sorprende de esta tendencia es que hasta ahora, la migración había sido de República Dominicana a Puerto Rico, y que el principal motivo había sido la diferencia entre salario y más empleo", declaró Jorge Duany, profesor de antropología de la Universidad Internacional de la Florida, que ha estudiado la migración entre los dos países a la misma agencia de noticias.

A principios del 1900, los puertorriqueños iban a la República Dominicana a trabajar en la pujante industria azucarera, hasta que llegó la depresión económica de los años 30. Los dominicanos comenzaron emigrar a Puerto Rico en los años 60 y 70 a raíz de un boom en el sector industrial. Se calcula que unos 200 mil dominicanos viven en Puerto Rico, aunque no hay cifras precisas ya que muchos de ellos están en aquel país de forma ilegal.

Ahora, son los puertorriqueños los que se van de nuevo a Dominicana, atraídos por su fuerte economía y su mercado laboral.

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