La visita del Papa Francisco a Estados Unidos durante esta semana producirá una de las mayores operaciones de seguridad en la historia del país.

De acuerdo con declaraciones de Joseph P. Clancy, jefe del Servicio Secreto al periódico estadounidense “The New York Times”, la llegada del Papa al país representa una tarea de seguridad muy compleja.

Esto debido a la multitud que le sigue, así como el deseo del líder religioso de no permanecer resguardado dentro de su papamóvil.

La gira, que comienza este martes, incluirá destinos como Washington, Filadelfia y Nueva York.

El Servicio Secreto no ha aclarado cuántos agentes y policías estarán resguardando la seguridad del pontífice, pero los funcionarios estarán tomando varias medidas inusuales.

Durante la visiat de Francisco a Washington se permitirá a los empleados federales trabajar desde su casa con el objetivo de evitar embotellamientos y zonas de riesgo.

Por otra parte en la caravana planeada en Nueva York no se permitirá el uso de drones y de palos para selfies cerca del Papa.