Miles de migrantes, principalmente sirios, afganos y eritreos, continúan protestando por segundo día consecutivo en la estación de tren de Budapest-Keleti, en Hungría, después de que las autoridades locales decidieran prohibirles viajar a Alemania y otros países de Europa occidental. Cientos de ellos estaban cantando "Libertad, libertad", exigiendo que se les dejara abordar a los trenes el miércoles después de acampar en las calles. Mientras tanto, más de 4.000 nuevos inmigrantes llegaron a Grecia de la isla de Lesbos durante la noche. Andreia Ghimis, analista de políticas en el think tank European Policy Centre de Bruselas, da una idea sobre la lucha de la UE para hacer frente a la mayor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial.

¿Cuál es la causa detrás de esta aguda subida de migrantes que intentan entrar en la UE?


- El flujo de inmigrantes no es ninguna sorpresa. Hay varios factores que contribuyen al aumento de su número. Ya se sabe que las condiciones climáticas influyen en los flujos migratorios. En general, en verano hay más inmigrantes que toman rutas peligrosas con el fin de llegar a las costas de la UE. Sin embargo, el fenómeno está tomando proporciones imprevistas también porque la situación simplemente se está volviendo insostenible en Siria y los países vecinos.

La UE ha tratado de ayudar a través de los fondos humanitarios, pero esto no es suficiente. El número de refugiados provenientes de terceros países que los estados miembros de la Unión Europea han acogido (7.670 en 2014, según los datos de Eurostat) es irrisorio. Ahora estamos viendo las consecuencias de esta pasividad.
 
¿Cuáles serán las soluciones a corto y largo plazo a esta crisis?


- A corto plazo, los estados miembros de la UE deben mostrar una mayor solidaridad entre ellos y con los terceros países afectados por esta situación. De hecho, deben reubicar a más solicitantes de asilo con el fin de compartir la responsabilidad de una manera más equitativa. A la larga, sin embargo, la UE y sus socios internacionales tendrían que hacer frente a las causas fundamentales de estas masas de refugiados, principalmente, los conflictos y los regímenes totalitarios que los persiguen. Además, la UE debe asegurar que sus otras políticas (agricultura, pesca, desarrollo, comercio) no estén aumentando los flujos migratorios mediante la creación de pobreza en otras partes del mundo. También, la UE debería abrir más canales legales para la migración más allá de los ya existentes para los nacionales altamente cualificados de terceros países.
 
¿Cómo pueden diferenciar las autoridades entre los refugiados y migrantes?


- Hay varios elementos que deben tenerse en cuenta. El primero y más importante es el país de origen del solicitante de asilo. Hay poca duda que la gente de Siria y Eritrea sean migrantes irregulares y no refugiados. Por esta razón, en mayo de este año, la Unión Europea propuso el traslado (de Italia y Grecia) y el reasentamiento (de terceros países) de sólo los solicitantes de asilo procedentes de estos dos países. También por esta razón, países como Suecia han decidido ofrecer casi instantáneamente a estas personas la residencia permanente.

Por supuesto, en tierra la situación es más complicada, ya que algunos inmigrantes irregulares están utilizando pasaportes sirios falsos con el fin de ser admitidos como refugiados. El tema es que los que están en necesidad real de protección asuman las consecuencias de este fenómeno.
 

¿Puede la UE hacer frente a este flujo migratorio?


- La UE está viendo cada vez más migrantes que llegan a sus costas y estamos siendo testigos de numerosas decisiones unilaterales adoptadas por los gobiernos nacionales con el fin de hacer frente a esta trágica situación. La UE está sufriendo no sólo porque no está respondiendo a las necesidades de los refugiados. La UE también está sufriendo de una preocupante falta de solidaridad entre los Estados miembros. Como los ciudadanos europeos están actualmente divididos en dos bandos, a favor o en contra de los refugiados, la política de inmigración se está convirtiendo en mucho más que el tema sensible que solía ser en el pasado; se está convirtiendo en un elemento crucial para la conservación de la legitimidad de Europa y garantizar el futuro común de sus Estados miembros.
 

¿Qué viene en el futuro con esta crisis?


- Esto es muy difícil de prever. Lo que es seguro es que los sirios continuarán huyendo debido a la persecución de su país y continuarán buscando protección en Europa. Por lo tanto, incluso si no hay una solución milagrosa a la crisis que todos estamos enfrentando, es necesaria una respuesta europea común y, más que nunca, necesaria.