Este viernes las embajada de Estados Unidos será reabierta en Cuba, con lo que se ratificará el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países.

El Secretario de Estado estadounidense, John Kerry, será el encargado de llevar acabo el acto oficial, el cual iniciará con el izamiento de la bandera norteamericana en la misión diplomática.

Con el restablecimiento de las relaciones y la reapertura de embajadas, los privilegios migratorios continuarán para los ciudadanos cubanos. Por ejemplo, la “Ley de Ajuste”, que permite solicitar la residencia permanente en Estados Unidos, seguirá vigente.

En otro punto, es muy posible que Washington suspenda los programas de ayuda humanitara para los presos políticos cubanos y sus familias, la cual entregaba a través de la Agencia para el Desarrollo Internacional.

El punto más problématico, el embargo, es también el que tiene un futuro más nebuloso. Aún se desconoce si continuará vigente, ya que su término depende del Congreso estadounidense. Eso sí, el presidente Barack Obama ha solicitado en reiteradas ocasiones que se derogue. El embargo comercial pesa sobre Cuba desde el 3 de febrero de 1962.

Según la cadena britanica “BBC”, los cambios no se notarán de inmediato en la vida de los ciudadanos de Cuba. Expertos afirman que los ciudadanos de la isla comenzarán a apreciar los primeros cambios reales en el menos unos dos o tres años, sobre todo una vez que el gobierno de los Castro decida si dejará entrar capitales estadounidenses (en el supuesto de que el embargo se cancele) y a qué áreas se destinarían esas inversiones.

En todo caso, en Estados Unidos no todos parecen contentos con el restablecimiento de las relaciones. El congresista republicano por Florida, Mario Díaz-Balart, comentó: "Podrán estar alzando la bandera de Estados Unidos, que significa libertad y democracia, pero realmente lo que están haciendo es alzando la bandera blanca de la rendición de todos los principios de los Estados Unidos".