Los mercados chinos han tenido su peor día desde 2007 este lunes 24 de agosto: la Bolsa de Shanghai cayó un 9%, la de Hong Kong casi un 5% y la Bolsa de Shenzhen hizo lo propio cayendo en, al menos, un 7,5%. Las bolsas europeas ya se han resentido y los mercados estadounidenses se han preparado para las bajas. Nicholas R. Lardy, investigador principal del Instituto de Economía Internacional Peterson, explica la situación y lo que se puede esperar de ella.

¿Cuáles son las causas de que este lunes haya sido el peor día para las bolsas chinas desde 2007?
– Los mercados en China, Shanghai y Shenzhen se han vuelto demasiado caros; la corrección era inevitable. Veremos más caídas durante las siguientes semanas, incluso meses, mientras el mercado siga sobrevalorado.

¿Cuáles serán los efectos en los mercados europeos?
– Inversionistas irracionales están reduciendo los precios en varios lugares; la realidad es que es poco probable que la caída de los mercados chinos tenga efectos significantes en las economías europeas y estadounidense.

Sin embargo, los reportes afirman que varios mercados se han desplomado.
– Las correcciones en los mercados bursátiles rara vez tienen efectos en las economías reales, y dudo que esta vez sea diferente.

¿Están las autoridades chinas controlando la situación?
– Los liderazgos locales han cometido grandes errores en lo que respecta al mercado bursátil: primero sobrevalorándolo, y luego tratando de hacer correcciones con una intervención masiva del mercado.

¿Qué se puede hacer para evitar este tipo de crisis?
– Mejores regulaciones macroprudenciales (N. del R: Es el enfoque de regulación financiera que busca mitigar el riesgo del sistema financiero como un todo) podrían haber ayudado a evitar la crisis. Los préstamos marginales, por ejemplo, eran una garantía extraordinaria para decir que, cuando vinieran correcciones en la bolsa, serían agudas.

¿Qué podemos esperar de esto?
– No creo que la economía real china esté en problemas; su crecimiento aún es fuerte. Por lo tanto, los mercados de valores continuarán corrigiéndose, como dije antes, pero en estos momentos no hay bases para creer que la economía real se debilitará dramáticamente, como muchos aseguran.