Hace dos semanas, el día previo al último de los tres debates presidenciales en los que Hillary Clinton y Donald Trump se enfrentaron en cadena nacional, la candidata demócrata lideraba todas las encuestas que se pueden considerar serias. Con poco más de 7 puntos porcentuales en promedio nacional por sobre su rival republicano, golpeado por una docena de acusaciones en su contra hechas por mujeres por agresiones sexuales, Clinton era clara favorita a quedarse con la presidencia.

Pero 14 días después, y a cinco de las elecciones (8 de noviembre), Trump repuntó en las cifras a nivel nacional. Contra todo pronóstico y según RealClear Politics, está a 2,2 puntos porcentuales de distancia de su rival, lo que puede considerarse un empate técnico. Incluso, en algunas encuestas como la publicada ayer por el The Washington Post y la red ABC, el magnate inmobiliario supera a Clinton en un 1 por ciento cuando las opciones para la presidencia incluyen a los candidatos de los terceros partidos. Las encuestas aún no reflejan el impacto que podría tener la reapertura de la investigación del FBI por el caso de los emails de Hillary Clinton.

Clinton ha cambiado su estrategia de las últimas semanas para pasar a hablar sobre Trump, el ejército estadounidense y las armas nucleares. Pero Trump, junto a su compañero de fórmula Mike Pence, han estado en los estados clave de las elecciones, como Pennsylvania, hablando sobre las alzas programadas para el sistema de cobertura de salud de Barack Obama, el “Obamacare”, y que Hillary Clinton pretende profundizar durante un eventual mandato.

Clinton aún gana por votos electorales

La carrera, de todas formas, no la gana quien obtiene mayoría por voto directo, sino quien logra conseguir 270 votos electorales, los que se entregan proporcionalmente en relación a las densidades de población de los estados. El candidato que gana en cada estado se lleva a todos sus delegados, excepto en Nebraska y Maine, donde su entrega es proporcional a la cantidad de votos obtenidos. En este ítem, según RealClear Politics, Clinton estaría obteniendo 259, 94 más que Trump (164). Además, necesitaría sólo 7 votos electorales más para conseguir la presidencia. Esto, sin contar los votos de los estados que aún están en disputa, que suman 115.

Esto le da tranquilidad a Clinton, quien estuvo este lunes en Ohio, donde Trump le supera por un 1,3 por ciento; ayer en Florida, donde Trump tiene una pequeña ventaja de un 1 por ciento, y quien estará el jueves en Carolina del Norte, el estado donde la campaña demócrata piensa darle jaque mate a Trump y a la elección.

El republicano, por su parte, se está enfocando en esta última semana de campaña en los estados del Medio Oeste, específicamente en Wisconsin y Michigan, donde el electorado es mayoritariamente blanco (57 y 52 por ciento, respectivamente). Sus esperanzas están puestas en esa región y en Florida, que entrega 29 votos electorales y que está pasando de preferir a la candidata demócrata a cambiar en favor de Trump, reflejando la tendencia a nivel nacional.