Aunque la ministra de Salud, Altagracia Guzmán de Marcelino, considera que las universidades deben esforzarse más en realizar acciones para la prevención del dengue, algunos sectores vinculados a la medicina y a la academia entienden que los profesionales del área poseen las herramientas necesarias para proporcionar las primeras atenciones a un paciente víctima de esta enfermedad infecciosa.

“Creemos que todos los médicos que han pasado por la universidad  y todos los que han cursado una especialidad en un hospital están en capacidad de hidratar a un paciente adecuadamente porque eso no es un asunto del otro mundo, eso es fácil para un médico que tenga al menos los conocimientos elementales”, destacó Rafael Mena, presidente de la Asociación Nacional de Clínicas Privadas (Andeclip)

En cuanto a lo que sugiere la ministra de repensar el plan de estudios de las academias de medicina, Mena dijo que a estos planes de estudio no les falta nada, y que cuando un estudiante recibe materias como pediatría o atención primaria, le dan con detalle el tema de la hidratación, destacando que dependerá del galeno en formación el interés que tenga o no en esta rama médica.

“Para los médicos eso es una situación fácil, dominar eso. Incluso si a un médico se le ha olvidado eso, en cinco o diez minutos aprende porque ya tiene los conocimientos básicos”, recalcó el presidente de Andeclip, quien hizo hincapié en que la prioridad ha de ser siempre el paciente para que, según él, se resuelvan todos los problemas.

“No es cuestión de contar muertos, es cuestión de dar una información correcta”, dijo el presidente del Colegio Médico Dominicano, Pedro Sing,  quien envió al Ministerio de Salud Pública un mensaje claro y contundente exhortándole a “hacer su trabajo y tener cuidadado cada vez que dicen que una persona murió por dengue”.

El doctor Sing, profesor de infectología desde hace más de 20 años, cuestionó las críticas hechas a los galenos preguntándose: “Cada vez que se dice que los médicos no están capacitados, ¿fue que perdieron la capacidad de un año para otro? El año pasado la letalidad fue de 0.4 y este año es de 1.2. Somos los mismos médicos, entonces, ¿qué pasó? ¿En un año perdimos el conocimiento? ¡Óyeme! ¿Qué pasa?”.

El Colegio Médico Dominicano, en voz de su presidente rechazó en su totalidad el planteamiento de las autoridades de salud en el que “se intenta culpar a los médicos” de las consecuencias de este brote, que según Sing, “es un tema multifactorial que va desde una baja inversión y poca promoción de la salud ante el pueblo, hasta la necesidad de mejorar la condición sanitaria de República Dominicana”.

“Necesitamos que las universidades unifiquen sus esfuerzos, que tengan atención primaria, que tengan una cátedra de medicina tropical, tomando en cuenta nuestras enfermedades endémicas”, expresó Sing, refiriéndose también a que “tenemos un modelo de salud caduco”, por lo que, se hace necesario “transitar en el camino de la prevención”.

Recomendaciones

Ambos doctores coincidieron en la necesidad de mantener prevenida a toda la población sobre el virus para que, con antelación, cada familia tome las medidas necesarias en el hogar.

“Necesitamos un tratamiento continuo, cercano y precoz, además de unidades de atención de dengue específicas y si continúa el brote, unidades para elaborar hemogramas; incrementar el presupuesto para el control del vector, volcar a la comunidad, a las escuelas, a la Iglesia, hacia la orientación”, recomendó Sing.

Planes universitarios

El plan de estudios de la Universidad Iberoamericana (Unibe) sí incluye dentro de su plan de estudios las materias epidemiología y medicina tropical, en las que, como sugieren los doctores antes citados, encaja el virus del dengue como contenido académico.

En lo que respecta a la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y a la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM),  aunque sí contienen las asignaturas epidemiología e infectología, no se observa, en el pensum colocado en su portal web, ninguna materia con alusión directa a  enfermedades tropicales, y que en un país con las condiciones climáticas como las que posee República Dominicana, pudieran ser necesarias.

El Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), dedica parte de su plan de estudios no solo a epidemiología, sino también a medicina preventiva, que según el doctor Sing, es muy necesaria en el “modelo caduco” que actualmente opera en el país.