La erradicación de la pobreza extrema en la República Dominicana se puede alcanzar por medio de mejoras en su política fiscal y social, reduciendo la evasión de impuestos y disminuyendo la informalidad, según un informe emitido este jueves  por el Banco Mundial (BM) en Santo Domingo.

Bajo el título "Política fiscal y redistribución en la República Dominicana", el documento plantea un gasto adicional del 1.3 por ciento del producto interno bruto (PIB) para duplicar las transferencias directas a los más pobres y lograr la cobertura universal de salud y educación pública.

Sumando a esas medidas una serie de reformas administrativas, el país caribeño lograría elevar a todos los dominicanos por encima de la línea de la pobreza extrema.

Para alcanzarlo, el informe considera esencial revisar las políticas fiscales enfocando sus medidas administrativas en la reducción de la evasión de impuestos y en una disminución de la informalidad.

El estudio también sugiere una revisión de los subsidios a la electricidad para asegurar que beneficien a los que más lo necesitan.

Durante las tres últimas décadas, la República Dominicana se ha situado entre las economías de mayor crecimiento en América Latina y el Caribe.

De hecho, en 2014 y 2015 fue la economía que más creció, con un promedio del 7,2 por ciento, y se pronostica que su crecimiento económico seguirá siendo robusto en 2016, en torno al 6 por ciento.

Pero a pesar de los esfuerzos considerables del Gobierno para aumentar el gasto social en los últimos años, una capacidad limitada de recaudación ha restringido el alcance de sus políticas manteniendo deficiencias en la prestación de servicios públicos que disminuyen su impacto en los niveles de pobreza y desigualdad.

"Uno de los principales retos para la República Dominicana es ampliar el espacio fiscal, manteniendo la progresividad del sistema. El próximo Pacto Fiscal ofrece una oportunidad única para abordar reformas que fortalezcan la sostenibilidad fiscal y alcancen mejores resultados de equidad y reducción de la pobreza," dijo el representante del Banco Mundial en el país, Alessandro Legrottaglie.

El informe sugiere unas prioridades para cerrar la brecha de equidad, que comienzan por la reforma del sistema de impuestos indirectos, concentrándose en las exenciones del Impuesto de Transferencias de Bienes Industriales y Servicios (ITBIS), que benefician mayormente a las clases media y alta y que supusieron el 3 % del PIB en 2013.

Asimismo, plantea reformar los subsidios a la electricidad y programas como Bono Luz y Bonagas Hogar, poniendo atención a los que beneficien a los más pobres.

Aumentar otros subsidios que beneficien a los pobres, tales como Comer es primero, Incentivo a la asistencia escolar y a los servicios de salud, evitando crear nuevas ayudas, es otra recomendación.

El documento anima, asimismo, a continuar la ejecución de las recomendaciones del Pacto por la Educación para mejorar la calidad.

El informe indica que algunos países comparables han logrado una mayor reducción de la desigualdad recaudando grandes cantidades de impuestos y reinvirtiéndolos en programas sociales y servicios públicos.

Esto sugiere que, con medidas similares, la República Dominicana podría tener un mayor impacto social y reducir la desigualdad que todavía persiste en el país, a pesar de los grandes logros económicos registrados.