República Dominicana figura como el décimo país más corrupto de América, según el Índice de Percepción de la Corrupción 2015, que publica la organización no gubernamental Transparencia Internacional.

Ocupa el puesto 103, de un total de 168 países, mejorando 12 posiciones respecto a 2014, cuando se situó en el lugar 115 de 175. En la lista, el puesto 1 representa la excelencia en transparencia y los últimos lugares reflejan altos índices de corrupción. En esta ocasión, República Dominicana obtiene una puntuación de 33, de un máximo de 100, mostrando una mejoría con respecto a 2014, cuando alcanzó 32.

Sin embargo, en América sólo es superada por otras nueve naciones, que son Haití, Venezuela, Paraguay, Nicaragua, Guatemala, Guyana, Honduras, Argentina y Ecuador.

Este flagelo se mantiene como un problema sistémico en Latinoamérica, con Venezuela como máximo exponente y con Uruguay y Chile como los países más transparentes de la región, según el estudio.

En el análisis, basado en la percepción de expertos del sector privado sobre la corrupción en la administración pública, destaca este año el caso de Brasil, el país que más descendió en el índice mundial (cinco puntos), tras salir a la luz el escándalo de Petrobras.

Petrobrás, la estatal petrolera de Brasil, y el político dominicano Félix Bautista continúan en los primeros lugares en una encuesta en línea organizada por la propia Transparencia Internacional, que busca destacar los casos de corrupción más escandalosos de 2015.

Otto Morales y Bachelet

En el caso de Guatemala, bajó cuatro puntos en la valoración del 1 al 100, con la caída del presidente Otto Pérez Molina, y Chile, ejemplo tradicional de limpieza en la región, perdió dos puntos en un año en el que el hijo de la presidenta Michelle Bachelet, Sebastían Dávalos, se vio envuelto en un caso de corrupción, tras la compra de forma ilícita de terrenos, utilizando información privilegiada.

Sabor agridulce

A pesar de este panorama sombrío en el continente, el director de las Américas de TI, Alejandro Salas, sostuvo que 2015 debería ser considerado como un año “muy interesante”, ya que salieron a la luz grandes escándalos en distintos países y personas que parecían intocables apenas 12 meses antes, acabaron en la cárcel o ante la justicia.

Frente al estancamiento de los últimos años, subrayó, comienzan a verse movimientos y “novedades”, con millones de personas en las calles de Guatemala, Honduras o Brasil pidiendo que se ponga freno a la corrupción.

En índice global de 2015 mantiene a Dinamarca como el país más transparente, mientras que Somalia y Corea del Norte siguen como los estados con los sectores públicos más corruptos.

A pesar de que la corrupción sigue siendo generalizada en todo el mundo, en este informe se da cuenta de más más países que han mejorado su puntuación de los que la empeoraron, “lo cual viene a demostrar que cuando los ciudadanos y la sociedad civil trabajan conjuntamentese puede tener éxito en la lucha contra la corrupción”, sostiene Transparencia Internacional.