Alrededor de 48,427 estudiantes haitianos de los niveles inicial, básico y medio, entre los años 2013-2014, se formaron en instituciones dominicanas.

Este fue uno de los principales hallazgos en materia educativa que presentó ayer el Observatorio Binacional (Haití- República Dominicana) para Migración, Medio Ambiente, Educación y Comercio (OBMEC).

La investigadora Evelyn Margron hizo énfasis en que, según este estudio –realizado tomando en cuenta el período Mayo-Julio 2015–,  las familias haitianas que viven en provincias fronterizas como Dajabón, Elías Piña y Pedernales prefieren que sus hijos asistan a escuelas haitianas bajo el argumento de que “en su país hay más calidad educativa que en República Dominicana”.

Los niños haitianos que se forman en escuelas dominicanas aprenden español, sin embargo, en Haití el español es sólo enseñado en la universidad como una materia alternativa, igual que el idioma inglés.

Esta investigación, que se encuentra aún en una fase preliminar y que fue realizada por académicos de universidades haitianas y dominicanas, indica que los niños que aprenden en las escuelas dominicanas a hablar español, generalmente, se dedican a “ayudar” (trabajo infantil) a los comerciantes en la frontera con la traducción del creole al español.

En cuanto al nivel superior, unas 6,442 personas nacidas en Haití estudian en territorio dominicano, optando principalmente por las carreras Medicina y Administración de Empresas.

Podría decirse, a partir de estos datos, que para los años 2013-2014, había en República Dominicana alrededor de 54,869 estudiantes haitianos, sumados los niveles iniciales, básicos, medios y superiores.

A dicho grupo estudiantil de origen haitiano, tomando en cuenta declaraciones del investigador Roque Santos, de la Pontifica Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), no se les exige documento para inscribirse en la universidad. Es decir, puede empezar sin ellos, y si se los requieren –documentos de su país de origen o de su estatus migratorio en República Dominicana– a medida que avanzan en sus estudios, dan crédito especial a la palabra empeñada, como una forma de no cerrar al joven una puerta al conocimiento superior.

Varios puntos de convergencia hay en ambas naciones, según los investigadores del Observatorio Nacional. Entre ellos, que sólo el 17 % de los profesores han estudiado la carrera a la que se dedican.
Otro punto en común es el bajo nivel de remuneración de los docentes y que un 60 % de alumnos, tanto dominicanos como haitianos, ingresan a las aulas con dos años de retraso.

Construir escuelas fronterizas, crear espacios para que niños especiales también se eduquen y que ambos gobiernos elaboren políticas públicas para el desarrollo de los pueblos fueron algunas de las soluciones sugeridas por los académicos que planean continuar con su investigación en los próximos meses.

Las academias que realizaron este estudio fueron Université Quisqueya (Uniq), Université Notre Dame d´Haiti (UNDH), Université Episcopale d´Haiti (UNEPH). De República Dominicana, la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), La Pontifica Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), la Universidad APEC y el Instituto Superior de Agricultura (ISA).