Para los residentes del Municipio de los Alcarrizos, llegar a sus puestos de trabajo ayer se convirtió en una travesía que pocos pudieron superar, debido a la paralización del transporte de guaguas y carros de concho en reclamo del arreglo de algunas de las calles por las que transitan a diario, principalmente la avenida Napoleón, que comunicaría la Zona Franca del barrio Hato Nuevo con el Merca de Santo Domingo.

Desde las 6:00 de la mañana, las principales esquinas se veían llenas de personas que esperaban un transporte para salir del sector, pero por la ausencia de vehículos de transporte público se les hizo cuesta arriba llegar y muchos tuvieron que regresar a sus casas.

Pasajeros en espera del transporte de la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA), el único medio de movimiento que funcionaba, expresaron que los choferes los tienen de relajo y que no entendían el motivo del paro.

“¿Cómo voy a llegar a mi trabajo? ¿Qué les diré a mis jefes por la hora que es?”, dijo en una parada una joven, quien se mostró ansiosa y cansada de esperar.

En un recorrido se pudo observar que el paro fue apoyado en un 98 % por las unidades de transporte del sector, pues los acostumbrados tapones eran nulos, aunque se podía ver algunos carros de concho que tomaban algunos pasajeros, solo hasta el kilómetros 13 de la autopista Duarte y de ahí le cobraban otro pasaje para llevarlos al kilómetro 9.

Pero el transporte no fue el único sector que apoyó el paro. Durante las primeras horas el panorama era desolado, centros comerciales, talleres, colmados, cafeterías y otros negocios permanecían cerrados  y, según personas en las calles, suponían que estaban cerrados por posibles disturbios, aunque en realidad era en apoyo a las demandas.

Así lo dio a conocer Eduardo de Aza, vocero de La Coordinadora de Organizaciones Comunitarias para el Desarrollo de los Alcarrizos (Cocoela), organización que convoca el paro y sus demandas. En lo que llamó un primer boletín de resultados, sostuvo que todo había transcurrido normal y que se trataba de un paro  “pacífico y en conjuto con los comerciantes”.

Reclamos

Los que apoyan el paro y que forman parte de los organizadores manifestaron que sus reclamos son justos y que entre sus demandas principales están las terminaciones de algunas vías, como la  Nuevo Camino y avenida Napoleón, obras que, según el grupo, están paradas desde hace más de 18 años. Además, piden el arreglo del mercado del sector.

“Solicitamos al Gobierno la terminación de esas obras”, exclamó el vocero de la entidad.

“El paro ha sido apoyado por los mercaderes, el bloque de Regidores del Partido Reformista y de los Peremeístas, la Asociación de Comerciantes de los Alcarrizos, la Fundación Minaya y demás representantes”, apuntó De Aza.

Indicó que la acogida del paro se dio en más de un 90%. Incluso, aunque se notó que los centros educativos funcionaban, a ellos acudieron menos alumnos y hubo reducción en el transporte y cierre en la gran mayoría del comercio.

Destacó también que los munícipes apoyaron de manera masiva sus demandas por considerarlas importantes para el desarrollo.

Un representante de la Unión de Empresarios de los Alcarrizos destacó que decidieron apoyar las demandas porque entienden tienen razones lógicas, ya que “un municipio no puede desarrollarse siendo un callejón sin salida, con avenidas paupérrimas”.

El activista social señaló que más de un 98 % de los empresarios cerraron sus negocios en apoyo al paro pautado para terminar ayer a la 6:00 de la tarde.

Seguridad

Como medida de seguridad y para evitar posibles disturbios generados por grupos que surgen en los barrios, la Policía Nacional envió un contingente de agentes que estaban apostados en grupos de tres con fusiles en mano en cada una de las calles que hacen intercepción con la vía principal del municipio.

De igual manera, las instituciones bancarias que abrieron sus puertas  se mantenían funcionando con doble seguridad, privada y agentes policiales frente a sus puertas, como medida de prevención ante posibles disturbios.