Tras la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, la comunidad científica ve con preocupación su rechazo al cambio climático y a los acuerdos internacionales como el COP21 firmado en París.

Pese a que se han firmado compromisos, para Trump el cambio climático sigue siendo parte de una conspiración china contra la industria de Estados Unidos, por lo que anunció su retiro del denominado “Acuerdo de París”, firmado en abril, que busca limitar el aumento de la temperatura global.

“El presidente Obama ha hecho todo para interferir en la industria energética norteamericana. Vamos a cancelar el acuerdo climático de París, parar todos los pagos en dólares de impuestos para los programas de la Unión Europea contra el calentamiento global”, aseveró el mandatario electo.

Esteban Bambach, director ejecutivo del Centro de Cambio Climático de la Universidad Católica, explicó que no es fácil retirarse del acuerdo y que el proceso se demorará entre uno y cuatro años, aunque no se deben tomar las declaraciones de Trump a la ligera.

El experto recordó que Estados Unidos “tuvo un papel preponderante, permitió que China, India, Sudáfrica, que eran países que estaban un poco reticentes a firmar el acuerdo, se comprometieran a avanzar hacia donde necesitábamos avanzar”.

“El acuerdo de París no tiene nada que sea obligatorio, no es necesario retirarse si aún ellos no implementan sus compromisos, no hay nada que les cueste hacerlo (...) el dióxido de carbono, como promedio, su tiempo de vida en la atmósfera es de 10 mil años”. añadió.

Por su parte, el director del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales, Lucio Cuenca, precisó que “es una irresponsabilidad muy grande del nuevo presidente de Estados Unidos de desconocer, de decir que esta es una estrategia comercial de China. Yo creo que es un golpe a la comunidad internacional en general, pero sin duda los anuncios que ha hecho hasta ahora significan una amenaza”.