El Museo de la Resistencia Dominicana (MMRD) y varias fundaciones patrióticas exhumaron el 27 de septiembre los cuerpos de dos guerrilleros de la antitrujillista Expedición de Luperón de 1949, que habían sido abandonados en el lugar.

“Al momento de la recuperación de los cuerpos en 1949, George Scruggs (de Estados Unidos) y el nicaragüense, Alejandro Selva,  quedaron abandonados en la loma de Luperón, el primero porque su padre se negó a repatriarlo y el segundo porque no se localizó a sus familiares”, detallaron ayer en un comunicado la Fundación Héroes de Luperón, de 1949, la Federación de Fundaciones Patrióticas y el MMRD.

La iniciativa fue sofocada por el dictador Rafael Leonidas Trujillo y en su momento otros combatientes fallecidos, Herbert Maroot y John M. Chewing, fueron reclamados por sus familiares y llevados a Estados Unidos.

Estas entidades denunciaron que “el lugar de la exhumación fue invadido por el alcalde de Luperón, Danilo Morrobel, junto a un grupo de sus seguidores, violentando el momento de recogimiento durante el cual el hijo de George Raymond Scruggs, veía la exhumación de los restos de su padre”.
Se quejaron, además, de que se difundieron fotos no autorizadas del lugar del levantamiento, así como informaciones incorrectas sobre las investigaciones. En esos casos, la prensa identifica como fuente al Ayuntamiento de Puerto Plata.

El otro cadáver, del nicaragüense Alejandro Selva, recibirá sepultura en el Monumento a los Héroes de Luperón, junto a sus compañeros de lucha.

El 19 de junio de 1949 llegó a Luperón, Puerto Plata, comandado por Horacio Ornes Coiscou, donde había varios internacionalistas solidarios  con el pueblo dominicano, en conspiración contra la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo, que duró desde 1930 hasta 1961. En el año 1999, el entonces Procurador General de la República, Abel Rodríguez del Orbe, entregó a la Fundación Héroes de Luperón todos los documentos y posesiones de los expedicionarios que reposaban como evidencia en los depósitos de la Procuraduría. Junto a los documentos estaban los informes y experticios de la época sobre el incidente, explican las organizaciones en el comunicado difundido ayer.