La pelea entre los candidatos republicanos a la presidencia de los EE.UU. continúa con renovado vigor. El 1 de febrero se espera que participen en los decisivos caucus de Iowa. Será el primer estado del país en tener la oportunidad de mostrar su apoyo a los futuros candidatos.

Hasta el momento, el magnate de bienes raíces Donald Trump, quien estuvo pronosticado a desaparecer hace rato ya por los expertos, se mantiene líder en casi todas las encuestas nacionales y preliminares del Estado.

“El tiempo se acaba para los retadores de Trump y si gana en Iowa y en New Hampshire, será casi imparable”, dijo a Metro Thomas J. Whalen, profesor asociado de Ciencias Sociales de la Universidad de Boston. “Eso es porque él es muy popular al sur de la línea Mason-Dixon [la frontera entre Maryland y Pennsylvania], donde se llevarán a cabo las otras primarias. Él tendría que estar trastornado en las asambleas electorales para evitar que esto suceda. Pero parece poco probable en este momento”.

La batalla del Partido Republicano llega a tope el 1 de marzo, un día también llamado Súper Martes, cuando el mayor número de estados celebra elecciones primarias para elegir delegados que finalmente se seleccionan como candidatos a la presidencia del partido. Estadísticamente, muchos de los estados tienen electorados muy conservadores y religiosos.

“Puede ser que sean más propensos a apoyar a alguien como Ted Cruz, quien se ha convertido en el candidato favorito de la derecha religiosa”, explicó Kyle Kondik, politólogo del Centro de Política de la Universidad de Virginia, en los EE.UU. “También hay estados un poco más moderados, que podrían ser buenos para Trump”, dijo.

Y agregó: “Tal vez el estado clave será Virginia, que tiene una mezcla de cualidades del norte y del sur y por lo tanto se convierte en un especie de campo de batalla ideológico para el Partido Republicano”. Si nadie detiene a Trump y gana las contiendas de “el ganador se lleva todo” en grandes estados como Florida y Ohio, el 15 de marzo, los expertos dicen que será difícil que no obtenga la nominación.

Como el hacer equipo no funcionó para otros candidatos republicanos, es probable que varios rostros desaparecerán de la carrera presidencial después de Iowa y New Hampshire. Esto hará que algunos queden en mejores condiciones para enfrentar al magnate.

“El exgobernador Mike Huckabee, el exsenador Rick Santorum, y Ben Carson, todos los cuales son atractivos para los conservadores religiosos, podrían caerse después de Iowa,” predijo Fletcher McClellan, profesor de ciencias políticas en Elizabethtown College, Pennsylvania, Estados Unidos.

“La carrera debe bajar a tres o cuatro candidatos para el tercer acto de campaña en Carolina del Sur”. La gran lucha definitivamente continuará entre Trump y los grupos anti-Trump. Pero si el hombre de negocios surge del Súper Martes en una posición fuerte, el “‘establishment” republicano tendrá que tomar una decisión difícil de apoyarlo o no.

“Espero una campaña frenética e intensa, desagradable, lucha a muerte, al menos hasta Nueva Hampshire, el 09 de febrero”, concluyó McClellan. “Después de eso, el campo se va a reducir y las estrategias de los candidatos restantes surgirán.

La frase “‘luchando por el alma del Partido Republicano” se repetirá indefinidamente, pero vamos a ver si el Partido Republicano se vuelca hacia un extraño o un candidato del ‘establishment’, y si el nativismo y el nacionalismo prevalecerá sobre la tradición”.