Una misión de la Organización de Estados Americanos (OEA), llegará mañana a Haití en busca de una solución al estancamiento político del país en un esfuerzo anticipadamente criticado por la oposición al gobierno del presidente, Michel Martelly.

Veinticuatro horas antes de su llegada partidos rivales del presidente aglutinados en lo que se denomina "G8" difundieron un comunicado en el que advirtieron que la misión de la OEA "puede empeorar" la situación en vez de resolverla.

La crisis política haitiana se agravó el viernes pasado cuando por segunda vez el Consejo Electoral Provisional (CEP), mermado y sin presidente a la cabeza, canceló las elecciones presidenciales que debían realizarse dos días después.

La medida fue tomada en momentos en que arreciaban manifestaciones de protesta en Puerto Príncipe y otras ciudades del país contra la segunda vuelta de los comicios y el CEP denunciaba que varios de sus miembros habían recibido amenazas de muerte.

En una nota difundida hoy el G8 dijo que se siente pesimista ante la posibilidad de un éxito de la misión cuya presencia en el país fue solicitada por Martelly para "preservar la institucionalidad democrática".

Añadió que la misión de la OEA "tiene que escuchar al pueblo, a miles de personas que quieren justicia electoral y transición pacífica" y que "no se puede hablar de continuar un proceso que casi no existe, que es fraudulento y en el cual nadie confía".

"Por ahora nuestras demandas son nuevas elecciones, con un nuevo gobierno y un nuevo consejo electoral", indicó la nota.

La misión, aprobada en el Consejo Permanente del organismo el miércoles, estará encabezada por el presidente de turno en ese órgano, el representante de Antigua y Barbuda, Ronald Sanders.

Según el secretario general de la OEA, Luis Almagro, la solución del conflicto político "debe ser acordada por los haitianos", y pidió al presidente Martelly, y al presidente del Senado, Jocelerme Privert, que "el mecanismo de gobierno que se adopte cuando concluya el mandato de Martelly sea lo más breve posible" y esté refrendado por la Corte Suprema.

La misión de la OEA tiene por objetivo "colaborar para lograr un entendimiento entre los haitianos" y para ello establecerá un diálogo con los principales representantes políticos y sociales de Haití, añadió.

El Consejo Permanente de la OEA recibirá un informe de la misión cuando ésta concluya su trabajo en Puerto Príncipe, una fecha que por el momento está abierta.

Completarán la misión Leónidas Rosa Bautista, representante ante la OEA, excanciller y ex fiscal general de Honduras; Sonia Johnny, exrepresentante de Santa Lucía ante la OEA; Gabriel Bidegain, asesor político principal del secretario general; y Steven Griner, director del departamento de Sustentabilidad Democrática y Misiones Especiales del organismo.

Este equipo contará además con el apoyo de Frederic Bolduc, representante especial del secretario general en Haití.