El partido conservador de Angela Merkel registró ayer el peor resultado de su historia en las elecciones regionales de Berlín, en un clima de descontento creciente sobre la inmigración que sigue aprovechando la derecha populista.

La Unión Demócrata Cristiana (CDU) de la canciller alemana sumó 18 por ciento de los votos, cinco puntos menos en relación a los últimos comicios de 2011, lo que probablemente la obligue a salir del Gobierno local de la capital alemana, del que formaba parte hasta ahora con los socialdemócratas, según los sondeos de los canales de televisión ARD y ZDF.

El movimiento de derecha populista, Alternativa para Alemania (AfD), que se opone a la política migratoria emprendida por el Gobierno, ingresaría al Parlamento local con entre 11,5 y 12,5 por ciento de los votos, según los sondeos.

Jamás en la historia de la ciudad, la de Berlín Oeste de después de la Segunda Guerra Mundial y la de la capital reunificada de 1990, la CDU conoció una debacle similar.

Éste es el segundo revés electoral en dos semanas en comicios regionales para el partido de Merkel, a un año de las elecciones legislativas. A principios de septiembre, el AfD, creado hace sólo tres años, se impuso en el noreste del país.