Al conjunto de Chapecó le correspondía jugar como local ante Atlético de Mineiro para el cierre del torneo brasileño, pero muchos entendieron que no están en condiciones de jugar por el duro momento que están pasando.

Aunque en ese comprensivo grupo no entró la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), quienes, según detalló Ivan Tozzo, vicepresidente del afectado club, le pidieron jugar la última fecha del Brasileirao con el Galo, que se reprogramó para el 11 de diciembre. 

“Hablé con Del Nero sobre el tema y me dijo ‘hay que jugar ese partido, tiene que ser una gran fiesta’, a lo que le respondí ‘no tenemos once jugadores’. Me dijo ‘sí, tienen. Tienen jugadores que se quedaron y tienen juveniles. No importa quién juegue, tiene que ser una gran fiesta. Chapecó y Chapecoense lo merecen’”, afirmó el directivo de Chapecoense.

La postura de la CBF fue criticada por muchos y el primero en oponerse a jugar fue Atlético Mineiro, rival del club de Santa Catarina. A través de una declaración de su presidente, Daniel Nepomuceno, el conjunto de Belo Horizonte se negó a jugar la última fecha para solidarizarse con el difícil momento que viven sus contrincantes. 

“No vamos a jugar. No vamos a ir a Chapecó a jugar el último partido. Nosotros respetamos el deporte y respetamos su dolor. No da para pedir que alguien juegue y se lo comunicamos a la CBF”, señaló el mandamás.