Con las nuevas técnicas de reconocimiento de voz y la visión artificial, los robots están empezando a percibir nuestro mundo como lo hacemos los humanos.

Las máquinas anteriores eran en gran parte “sordas” y “ciegas”. Pero las nuevas capacidades significan que ahora pueden aprender a interactuar con nosotros y hacerse cargo de las actividades rutinarias.

“Una tendencia relacionada con la robótica es hacer que trabajen directo con las personas, no en áreas separadas, como es común en, por ejemplo, la fabricación de automóviles”, dice a Metro Bart Selman, profesor de ciencias informáticas en la Universidad de Cornell, Nueva York. “Esto abre un camino para los robots en muchos más entornos, tales como las casas y edificios de oficinas”.

En realidad, las máquinas están empezando a llegar, haciendo trabajos que anteriormente habían sido realizados solo por los seres humanos.

Por ejemplo, los llamados “chatbots” (dan respuestas automáticas a preguntas por texto o voz) ya están aumentando el trabajo de algunos centros de llamadas. Se hizo posible después de los recientes desarrollos en inteligencia artificial que hacen que estos programas aprendan, a partir de un conjuntos de datos y mímica, la forma en que funciona el cerebro humano.

“En el transcurso de las próximas dos décadas o más, creo que muchos puestos de trabajo se verán afectados”, dice a Metro Martin Ford, autor de El auge de los robots: Tecnología y la amenaza de un futuro sin empleo. “Algunos estudios han sugerido que incluso tal vez la mitad de estos podrían ser vulnerables, pero yo no me centraría demasiado en porcentajes exactos”.

Y agregó: “Incluso si sólo el 20 % de los trabajos se pierden eso tendría un impacto dramático en la sociedad y la economía”.

Sin embargo, algunos expertos piensan que los humanos no tienen que preocuparse mucho. Por el contrario, tenemos que pensar más en la línea de qué funciones hace cada uno de nosotros y cómo la automatización podría ayudarnos.

“Cuando las empresas comenzaron a usar computadores personales en los años 80, una secretaria temía que un computador con el tiempo la reemplazaría”, explica Joanne Pransky, consultora, especialista, y embajadora en robótica con sede en EE.UU. “En lugar de ello, se añadieron más especialidades a la clasificación de secretaria”.

Pero Stuart J. Russell, informático y experto en Inteligencia Artificial en la Universidad de California en Berkeley, dice que ni él ni muchos destacados economistas están convencidos de que nuevos puestos de trabajo surgirán automáticamente para reemplazar a los antiguos.

Él dice: “Hay una necesidad de una gestión activa de la transición a una nueva economía, pero para que eso ocurra tiene que haber al menos un esbozo de lo que podría asimilar. Esto es lo que falta”.

Podría parecer bueno tener a un robot a tu lado. Las máquinas domésticas podrían reemplazar a las sirvientas y ayudar a las personas mayores a vivir de forma independiente, a veces cuidando de ellos cuando estén enfermos, en lugar de los médicos. Los asistentes digitales en breve podrían beneficiar a aquellos que tienen muchas tareas rutinarias diarias. Aunque todavía estamos en una etapa muy temprana de la industria de la robótica, ya se prevé un desarrollo rápido y sin duda ya está empezando a afectar a nuestras vidas en el futuro cercano.

“Espero un significativo crecimiento en las próximas décadas”, concluyó Selman. “Para estar preparado para la próxima reducción en el empleo, la sociedad necesita asegurarse de que todo el mundo todavía pueda llevar una vida útil y significativa”.

Destacado

“Las habilidades interpersonales de humano a humano disminuirán a medida que nuestras relaciones directas con la tecnología aumenten. Nuevas leyes, ética y moral, centradas en los robots y los seres humanos tendrán que surgir”. Joanne Pransky,  Consultora, especialista, y embajadora en robótica con sede en EE.UU.

En números

5,1 millones de trabajos humanos se perderán al 2020 gracias a los avances en la robótica, la inteligencia artificial, impresión 3D y otra­s tecnologías modernas. Según un informe reciente del Foro Económico Mundial, tal vez los gobiernos pronto tendrán que hacer frente al creciente desempleo y desigualdad.