Grandes cúmulos de basura adornan sus calles; el hedor perfuma sus aires; los afiches de políticos llenos de promesas “incumplidas” decoran el entorno. Esa triunfante e inolvidable ciudad de aquel 6 de noviembre de 1844 pasó de ser la Cuna de la Constitución dominicana a convertirse, gracias al gran esfuerzo de la mayoría de sus gobernantes, en la “cuna del olvido”.

Así lo ha manifestado la Cámara de Comercio de esta provincia sureña, mediante la colocación de cuatro vallas publicitarias, en lugares estratégicos, las cuales dan la bienvenida al pueblo que consideran olvidado por las autoridades de ese municipio capital, así como  las provinciales y el Gobierno Central.

El presidente de la entidad, Enmanuel Dionicio Ramírez, explicó a Metro que con la colocación de estas vallas el empresariado local busca llamar la atención al Gobierno y a los munícipes de San Cristóbal, con respecto a todo lo que está sucediendo, no solo en el municipio cabecera, sino en provincia completa.

“Nosotros hemos sido olvidados, no solamente por el gobierno del PLD, (Partido de la Liberación Dominicana), sino por todos los gobiernos que nos han presidido”.

El titular de la Cámara dijo que la creación de vertederos improvisados en cada esquina es la mayor amenaza para los ciudadanos sancristobalences, por los cuales la ciudad ha sido intervenida por el Ministerio de Medio Ambiente, dos veces en menos de seis meses. Sin embargo, la acumulación de desechos no es el único mal que afecta a la población.

Explicó que esa histórica ciudad carece de grandes infraestructuras -que incluso no están contempladas en el “Plan Política de Estado 2044”- además de que las calles están destruidas, el hospital Juan Pablo Pina carece de equipos y materiales y tanto el mercado municipal como el cementerio están colapsados.

“La idea de declarar esta ciudad como cuna del olvido no es inventiva nuestra, es el trato indiscriminado que se ha ceñido sobre la ciudad benemérita de República Dominicana, y es que en ningún conglomerado urbano existente en el país se da el penoso fenómeno de no tener obras de gran impacto social positivo; en verdad somos una cuna del olvido, desde hace años que el Gobierno central no invierte en una obra de infraestructura en esta provincia”, aseveró Ramírez.

Subrayó, sin embargo, que la situación de San Cristóbal no es responsabilidad exclusiva de las autoridades, sino que la ciudadanía tiene mucho que ver en ello, puesto que no exige respeto a sus derechos.

Expuso que si los munícipes no se acercan a las autoridades de San Cristóbal “ellos no van a hacer nada por la provincia”, pese a las grandes promesas que abundan en tiempos de campaña. Para directivo de la Cámara de Comercio, la política es “el engaño más grande que puede existir, principalmente en este país, por ese populismo de estar ofreciendo lo que nuca van a hacer”, por lo que instó a la ciudadanía a empoderarse de la situación de San Cristóbal.

Dijo que los funcionarios electos tienen un reto a partir del próximo 16 de agosto. “El pueblo los va a estar observando y nosotros, como Cámara de Comercio, nos vamos a mantener vigilantes al comportamiento de las autoridades, tanto locales como nacionales”.

Abandono del Gobierno

El presidente de la Cámara de Comercio de San Cristóbal destacó que pese a la cercanía con el presidente de la República, los legisladores de la provincia, principalmente el senador Tommy Galán y el diputado y alcalde electo Nelson Guillén, no han hecho grandes esfuerzos para que se realicen obras de importancia, tanto en el municipio cabecera como en la provincia.

Dijo que las únicas obras que se han realizado en la provincia “benemérita”, durante el gobierno de Danilo Medina, son escuelas, pese a que hay necesidad de otras obras como un hospital y un nuevo cementerio.

Culpa al actual alcalde

De acuerdo con Enmanuel Dionico Ramírez, el actual alcalde, Raúl Mondesí Avelino, también tiene mucho que ver la situación en la que ha caído el municipio principal de la provincia.

Dijo que desde la entidad que preside intentaron establecer lazos de cooperación con Mondesí, principalmente para la recogida de la basura y que este funcionario nunca comparecía a sus invitaciones.
Destacó que pese a no estar cumpliendo con sus deberes como alcalde, tanto él como el Concejo de Regidores siguen devengando su salario mensualmente.

No obtante aseguró que los fondos que reciben del Estado fueron retirados.

Muestra optimismo

A pesar de todos los años de “olvido”, Ramírez entiende que San Cristóbal debe desarrollarse; “el año pasado desarrollamos la campaña Consume lo nuestro, en 2105, para que las personas muestren interés por las cosas de nuestro pueblo y no se desplacen a Santo Domingo, por un servicio que también pueden encontrar en aquí”.

Destacó que si las nuevas autoridades asumen su rol con responsabilidad, San Cristóbal podría recuperar su esplendor en unos dos años, y volver a ser vista, no como la cuna del olvido, sino como lo que realmente es, un referente histórico y cultural, por ser Cuna de la Constitución dominicana.

Así lo dijo:

“Los legisladores de la ciudad no han hecho grandes esfuerzos para que se realicen obras de importancia, tanto en el municipio como en la provincia.” Enmanuel D. Ramírez, presidente de la Cámara de Comercio de San Cristóbal.

Demandas

Con la colocación de las vallas, la Cámara de Comercio busca llamar la atención y exigir, entre otras cosas:

•    Recogida de basura y eliminación de los vertederos improvisados.
•    Reparación y asfaltado de las calles.
•    Remodelación del centro polideportivo.
•    Reordenamiento del tránsito.
•    Señalización y rotulación de las calles.
•    Equipamiento de la dotación de Amet.
•    Más agentes policiales y equipamientos.
•    Apertura del mercado Abelardo Liriano.
•    Desarrabalización del mercado Modelo.
•    Un nuevo cementerio.
•    Un parqueo municipal.
•    Remozamiento y equipamiento del hospital Juan Pablo Pina.
•    Construcción de un moderno hospital.